jueves, 27 de noviembre de 2025

DESPERTAR

 


DESPERTAR

 

Me han roto un sueño frágil

a golpes de estallido amortiguado,

efímero y aleve.

¿Quién y adónde se lleva los fragmentos?

Me despierto en un bosque sin senderos.

El rumor de los pasos

era mi única guía

y el cuenco de mis manos apretadas

el cofre de aquel sueño.

Me despierto en un bosque enmarañado

con las manos vacías,

sin tesoro ni brújula,

sin saber por qué ruta

huyeron los ladrones,

si los hubo siquiera.

 

Porque –ay—en este bosque,

huérfano de señales y senderos

tampoco existe el eco

y no sé si la voz que enhebra esta canción

es o no verdadera.

 

Carmen Martín Gaite

 

 

miércoles, 26 de noviembre de 2025

AGÍTENSE

 


AGÍTENSE

 

La verdad está en el camino y nadie la detendrá

Emile Zola

 

Procúrense todo el entusiasmo

seamos perentorios y reales

quitemos el plomo de las alas

porque también se puede morir por costumbre.

Parte viva de un pasado que es presente,

dejen los mullidos sillones y el oropel y la lisonja

en el mundo convulso en que vivimos.

Perdido el horizonte, sería presidio,

un rapto del enemigo y su máquina,

el ser también es memoria,

y necesita de una pan y una casa,

pero más del libro y el vuelo de sus hojas.

El libro-pájaro muerde,

empuja a dejar de escuchar la armonía

Invitémonos a la lucha, bien entendida,

a no repetir historia,

ahondemos en Dreyfus, en el ruido y la furia

a conocer las cosas desde las entrañas.

Pasión de vida, calambur en combate

¡Motores encendidos!

Se retruécano y carámbano

perentorio y real y no la quimera del mendrugo.

Agítense, por favor.

 

Laura López

Del libro: “Cuando el cuerpo no pesa”

Cuadro: "Relámpago cero" de Miguel Oscar Menassa

domingo, 23 de noviembre de 2025

EL HONDERO ENTUSIASTA - 1

 


EL HONDERO ENTUSIASTA

 

1

Amiga, no te mueras!

Óyeme estas palabras que me salen ardiendo,

y que nadie diría si yo no las dijera.

 

Amiga, no te mueras!

 

Yo soy el que te espera en la estrellada noche.

El que bajo el sangriento sol poniente te espera.

 

Miro caer los frutos en la tierra sombría.

Miro bailar las gotas del rocío en las hierbas.

 

En la noche al espeso perfume de las rosas,

cuando danza la ronda de las sombras inmensas.

 

Bajo el cielo del Sur, el que te espera cuando

el aire de la tarde como una boca besa.

 

Amiga, no te mueras!

 

Yo soy el que cortó las guirnaldas rebeldes

para el lecho selvático fragante a sol y selva.

 

El que trajo en los brazos jacintos amarillos.

Y rosas desgarradas. Y amapolas sangrientas.

 

El que cruzó los brazos por esperarte, ahora.

El que quebró sus arcos. Mordeduras bermejas.

 

El que te llama desde las llanuras brotadas.

Yo soy el que en la hora del amor te desea.

 

El aire de la tarde cimbra las ramas altas.

Ebrio, mi corazón, bajo Dios, tambalea.

 

El río desatado rompe a llorar y a veces

se adelgaza su voz y se hace pura y trémula.

 

Retumba, atardecida, la queja azul del agua.

Amiga, no te mueras!

 

Yo soy el que te espera en la estrellada noche,

sobre las playas áureas, sobre las rubias eras.

 

El que cortó jacintos para tu lecho, y rosas.

Tendido entre las hierbas yo soy el que te espera.


Pablo Neruda

Cuadro: "Hojas de otoño" de Miguel Oscar Menassa

 

lunes, 17 de noviembre de 2025

NO APAGARÁ LA MUERTE TU SONRISA ETERNA...

 


NO APAGARÁ LA MUERTE TU SONRISA ETERNA…

 

No apagará la muerte tu sonrisa eterna, 

ni el brillo de tus ojos, buen amigo,

siempre estará tu voz despierta,

aunque te hayas ido, sin querer,

vivirás para siempre en quien te quiso,

quienes te conocimos lo sabemos,

que fuiste llama viva recitando versos,

siempre dispuesto a la tarea,

de complacer al verbo en un poema,

quebrados han quedado los sentidos,

por tu repentina marcha sin aviso,

dormido tu corazón en un suspiro,

dentro de tu pecho Jose, queda tu esencia

en nosotros queda la triste ausencia,

esposo, padre, amigo,

abiertas han quedado las puertas y ventanas,

para abrazar la luz de luna nueva,

terminó tu camino en esta vida.

Pero el recuerdo de ti, jamás termina.

 

Cipri Maldonado

 

sábado, 15 de noviembre de 2025

LOS VEINTE POEMAS - 3

 


 

LOS VEINTE POEMAS

 

3

Te recuerdo como eras en el último otoño.

Eras la boina gris y el corazón en calma.

En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.

Y las hojas caían en el agua de tu alma.

 

Apegada a mis brazos como una enredadera,

las hojas recogían tu voz lenta y en calma.

Hoguera de estupor en que mi sed ardía.

Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.

 

Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:

boina gris, voz de pájaro y corazón de casa

hacia donde emigraban mis profundos anhelos

y caían mis besos alegres como brasas.

 

Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.

Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!

Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.

Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

 

Pablo Neruda

Cuadro: "Los brotes de la tierra" de Miguel Oscar Menassa

viernes, 14 de noviembre de 2025

ETERNA SOMBRA

 


ETERNA SOMBRA

 

Yo que creí que la luz era mía

precipitado en la sombra me veo.

Ascua solar, sideral alegría

ígnea de espuma, de luz, de deseo.

Sangre ligera, redonda, granada:

raudo anhelar sin perfil ni penumbra.

Fuera, la luz en la luz sepultada.

Siento que sólo la sombra me alumbra.

Sólo la sombra. Sin astro. Sin cielo.

Seres. Volúmenes. Cuerpos tangibles

dentro del aire que no tiene vuelo,

dentro del árbol de los imposibles.

Cárdenos ceños, pasiones de luto.

Dientes sedientos de ser colorados.

Oscuridad del rencor absoluto.

Cuerpos lo mismo que pozos cegados.

Falta el espacio. Se ha hundido la risa.

Ya no es posible lanzarse a la altura.

El corazón quiere ser más de prisa

fuerza que ensancha la estrecha negrura.

Carne sin norte que va en oleada

hacia la noche siniestra, baldía.

¿Quién es el rayo de sol que la invada?

Busco. No encuentro ni rastro del día.

Sólo el fulgor de los puños cerrados,

el resplandor de los dientes que acechan.

Dientes y puños de todos los lados.

Más que las manos, los montes se estrechan.

Turbia es la lucha sin sed de mañana.

¡Qué lejanía de opacos latidos!

Soy una cárcel con una ventana

ante una gran soledad de rugidos.

Soy una abierta ventana que escucha,

por donde va tenebrosa la vida.

Pero hay un rayo de sol en la lucha

que siempre deja la sombra vencida.

 

Miguel Hernández

 Cuadro: "Caravana de luz" de Miguel Oscar Menassa

jueves, 13 de noviembre de 2025

EL HOMBRE VUELA, SE HACE NOSTALGIA, VUELA

 



EL HOMBRE VUELA,

SE HACE NOSTALGIA, VUELA

 

No vengo yo a escribirlo si soy el Otro.

Vengo a vivir agazapado esperando el sonido.

La aparición brusca de una huella dejada de lado.

Vengo transparente, con el deseo de ser atravesado.

 

Me dejo estar, dejo  que la sed avance hasta el delirio.

Cuando la boca seca, cuando el desierto, cuando mi padre,

cuando la triste muerte compañera deja de aullar,

tiendo, tranquilamente, mi mirada por todo lo imposible.

 

Y no es que comience el verso o intente escribirlo.

Hay algo que me pasa que no registro, un fuego sin luz,

un alboroto interior, un algo más que mis palabras.

 

Y así, sin escribirlos, escribo versos.

Hay de golpe, cosas, en mis manos, que no son yo.

Hay de golpe, cosas, en el mundo, que no son mi vida.

 

Miguel Oscar Menassa

De “La patria del poeta”

Cuadro: 

 


martes, 11 de noviembre de 2025

REPERTORIO

 

 


REPERTORIO

 

Yo te buscaré a quién amar

antes de que no seas niño:

después te toca abrir tu caja

y comerte tus sufrimientos.

 

Yo tengo reinas encerradas,

como abejas, en mi dominio,

y tu verás una por una

cómo ellas se peinan la miel

para vestirse de manzanas,

para trepar a los cerezos,

para palpitar en el humo.

 

Te guardo estas novias salvajes

que tejerán la primavera

y que no conocen el llanto.

 

En el reloj del campanario

escóndete mientras desfilan

las encendidas de amaranto,

las últimas niñas de nieve,

las perdidas, las victoriosas,

las coronadas de amarillo,

las infinitamente oscuras,

y unas, pausadamente tiernas,

harán su baile transparente

mientras otras pasan ardiendo,

fugaces como meteoros.

 

Dime cuál quieres aún ahora,

más tarde ya sería tarde.

 

Hoy crees todo lo que cuento.

 

Mañana negarás la luz.

 

Yo soy el que fabrica sueños

y en mi casa de pluma y piedra

con un cuchillo y un reloj

corto las nubes y las olas,

con todos estos elementos

ordeno mi caligrafía

y hago creer seres sin rumbo

que aún no podían nacer.

 

Lo que yo quiero es que te quieran,

y que no conozcas la muerte.

 

Pablo Neruda

Cuadro: "El asombro" de Miguel Oscar Menassa

miércoles, 5 de noviembre de 2025

LA PUNTA DEL HOMBRE

LA PUNTA DEL HOMBRE…

 

La punta del hombre,

el ludibrio pequeño de encogerse

tras de fumar su universal ceniza;

punta al darse en secretos caracoles,

punta donde se agarra uno con guantes,

punta en lunes sujeto por seis frenos,

punta saliendo de escuchar a su alma.

 

De otra manera,

fueran lluvia menuda los soldados

y ni cuadrada pólvora, 

al volver de los bravos desatinos,

y ni letales plátanos; tan sólo

un poco de patilla en la silueta.

De otra manera, caminantes suegros,

cuñados en misión sonora,

yernos por la vía ingratísima del jebe,

toda la gracia caballar andando

puede fulgir esplendorosamente!

 

¡Oh pensar geométrico al trasluz!

¡Oh no morir bajamente

de majestad tan rauda y tan fragante!

¡Oh no cantar; apenas

escribir con un palito

o con el filo de la oreja inquieta!

Acorde de lápiz, tímpano sordísimo,

dondoneo en mitades robustas

y comer de memoria buena carne,

jamón, si falta carne,

y, un pedazo de queso con gusanos hembras,

gusanos machos y gusanos muertos.

 

César Vallejo

Cuadro: "El latido de la selva" de Miguel O. Menassa