YO PECADOR I
Me seducen los aros y los
colgantes coloridos
las piedras coloradas y
los rubíes
y las sencillas violetas
en el rincón del patio.
De las vidrieras me
atrapan los tonos amarillos
el sol contra la puerta
cancel
y el color ocre de la
galería en Chiclana.
Hierro forjado a mano por
suaves forjadores
en el estilo imperial de
la muralla china
hacia el oeste se extendía
solemne el patio de mi casa
y hacia el misterio de la
calle, el precipicio.
Después del precipicio la
plazoleta verde
lejana inalcanzable
como la
tierra prometida.
A mí
cuando pequeño
me separaba de la calle
una escalera
una escalera blanca
con dos barandas verdes de
cedro a los costados.
La idea fija era volar
una tarde, verano en
Buenos Aires
el patio era un desierto.
Sólo un valiente se animará
a cruzarlo.
Me puse las botas me
coloqué la máscara antigás
y en cuatro saltos alcancé
el rincón del patio
donde crecían las
violetas.
La puerta cancel quedó a
la vista.
Mientras los enemigos dormían
atontados
por el alcohol del mediodía,
me paré en el primer escalón
de la escalera.
Abrí mis brazos. respiré
profundamente
dispuesto a todo
y perdí los
sentidos
cuando me invadieron por
primera vez
los olores lujuriosos de
aquel sombrío patio.
Miguel Oscar Menassa
Cuadro: "Huella feroz" de Miguel O. Menasa

No hay comentarios:
Publicar un comentario