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martes, 21 de abril de 2026

ADELANTE, POETA



ADELANTE, POETA

 

La violencia del masoquismo arrebata de la vida las palabras

sabias

y el corazón pareciera que deja de latir.

Ni cambios, ni deseos.

Ni siniestras pasiones que ya fueron embalsamadas por mi

siguen produciendo escándalos a mis pasos extraviados

por tanto porvenir.

La muerte es una aventura más.

Anímate a morir.

La vida carece de razones.

Todavía tiembla en mí el estúpido sonido de la libertad.

Antes de dormir, los dolores anuncian toda pedantería.

¡Adelante, Poeta!

Aún no ha llegado el otoño.

Descansan las palabras que emergen con los primero fríos.

Será imposible volver, no lo hemos elegido.

Sublime locura que acompaña casualmente a los milagros.

Amante de mi cuerpo, entrego mansamente mis pasiones.

Te esperaré, siempre te esperaré.

 

Lucía Serrano

Cuadro: "Poeta encandilado" de Miguel Oscar Menassa 

 


viernes, 10 de abril de 2026

LLUVIA TORRENCIAL

 

LLUVIA TORRENCIAL

 

¡Oh, la lluvia torrencial que me prometieron!

Oigo crujir los leños en el hogar.

Toca el piano para mí, amor mío.

Háblale a nadie.

Esencia cariñosa,

proponle vaivenes al aire.

Suspiros errantes.

Hombres temerosos,

afirmando brillos inexistente

de la tristeza.

Un hombre y una mujer

serán puro deleite

para los movimientos del agua.

Amarán juntos el azul y el púrpura,

colores del alba en las grandes manzanas,

donde el tiempo vuelve

a proponer ausencias.

 

Lucía Serrano

 

martes, 1 de abril de 2025

EL AMOR ES UN MILAGRO

 


EL AMOR ES UN MILAGRO

 

Es extraño sentirte cerca del alma que no tengo.

Ansío vuelos en aguas marinas para nosotros fos.

Te esperaré hasta hoy de todas las maneras.

Los marineros para divertirse suelen hacer tonterías.

Construyen aventuras incumplidas.

En el mar los pájaros estacionan su cuerpo a los vaivenes.

Sus alas no alcanzan para llegar a otros horizontes.

Hay bellezas todavía en mis sueños.

Uno no se da cuenta cuando dice que no,

sólo basta con mirar los efectos.

Nuestra memoria es frágil y la vida demasiado corta.

Todo pasa muy rápido para entender los acontecimientos.

El amor es un milagro, su tiempo parece pasar en otros

universos.

 

Lucía Serrano

Del libro: “Máscaras”

Cuadro: "Amor ante la muerte" de Miguel O. Menassa

 

lunes, 17 de marzo de 2025

UNA NUEVA CASTA

 


UNA NUEVA CASTA

 

Miserias que posee la lejanía, arman la imposibilidad de mirar lejos.

Ritmo lento e inesperado de una voluntad verdadera.

Y así, es lícito aspirar lo que vuelve, pasar por alto lo que muere.

Se trata de liberar aquella imagen donde la náusea ha

perdido el derecho que reclama el escritor,

sus últimas esperanzas, sus iluminaciones.

Conceptuales innovaciones que van del símbolo al concepto.

Imperceptible óptica generosa hacia toda negación.

Primavera de nadie, la sombría seriedad del peligroso laberinto,

atestigua el profético tono jovial.

Exasperado preludio aguardando la luminosidad

salvaje del futuro.

Iluminada osadía del propio autor.

Letra aún no escrita.

Sentimientos morales que no tienen los sabios

eluden enfrentarse a la fórmula del sí mismo que han divulgado.

En la escena final, otorgan poder a sus discípulos.

Es a ellos a quienes llenarán de tesoros aunque no estén cerca.

A ellos esperarán, para ellos hablarán,

hasta que surja en su propio asombro una nueva casta.

 

Lucía Serrano

Cuadro: "Los siglos venideros" de Miguel O. Menassa

miércoles, 27 de septiembre de 2023

NÁUFRAGO INDECISO

 

NÁUFRAGO INDECISO

 

 

Noche, deja que irrumpa el poema,

que mi cuerpo tiemble.

Un poema que cierre definitivamente

la herida y yo me salve

para poder, aunque sea desde la silla de ruedas

que me tienen preparada,

ver correr el río a nuestros pies.

Náufrago indeciso,

tu morad no es el cielo.

 

Palidecen los silencios

y escucho el sonido

de las grandes cataratas

que jamás haya conocido.

Llamé mío al paraíso

y domestiqué los minutos siguientes.

 

Días muertos eran los tiempos

donde yo vivía la vida

de un hombre solitario, abstraído.

Vibraciones inexistentes de notas

no podrán componer para mí

la canción que aguardo escuchar,

tendré yo misma que escribirla.

 

Como los pájaros.

Como las naves que no parten.

Como los relámpagos inadvertidos.

Como las camas vacías, donde

ninguno de mis amantes se acostaría.

Como el trueno sin sonido.

Como las sombras del fondo azulado

de los grandes abismos.

 

Como el siempre posible,

como el rey que pasó a mi lado sin yo advertirlo.

Como las certezas y las seguridades

de todos los adentros sin forma.

Como yo, que si estoy vivo,

es porque está transcurriendo

el misterio de las primaveras.

Náufrago indeciso, tu morada no es el cielo.

 

Lucía Serrano

Cuadro: Celebración en el mar de Miguel Oscar Menassa

 

 

viernes, 24 de marzo de 2023

AUDACIA SUPERIOR



 AUDACIA SUPERIOR

 

 

Audacia superior la del descubrimiento,

hace que su lengua flexible

moleste la calma de los burócratas.

Agobiado por un destino envidiable,

tiene placeres inocentes.

Los he amado con timidez, silenciosamente.

No tuve esperanzas.

No nos comanda lo dicho, sino lo indecible.

No hay felicidad en el mundo,

sólo existen la paz y la libertad

indispensables para el poeta.

Oh Poeta, no estimules demasiado el amor del pueblo.

Escucharás el juicio del tonto y las risas heladas del gentío.

Pero quédate ahí, debes vivir solo.

Eres el rey, una audacia superior que nos han elegido.

 

Lucía Serrano

Cuadro: "Hasta aquí llegó el hombre" de Miguel Oscar Menassa

jueves, 23 de marzo de 2023

TE FUISTE


 


TE FUISTE


El esplendor de los mejores años era verte llegar siempre conmigo.

Esperábamos juntos todas las primaveras.

Admirábamos la audacia que creció en los arebatados suburbios

de nuestros mejores sueños.

Después, ya no recuerdo cuando, te fuiste

y yo desconocí tu paradero.

Seducida la valentía gastada por tanta juventud otorgada,

no volvimos a vernos.

Perdida por tu ausencia, la muerte arrebatö con su torpeza

mi cuerpo en la intemperie y yo me fui lejos.


Lucía Serrano

Cuadro: "Amores ocultos" de Miguel Oscar Menassa



martes, 14 de marzo de 2023

AMABA LA CÁRCEL DONDE HABITABA

 


AMABA LA CÁRCEL  DONDE HABITABA

 

 

Te amé, lo reconozco, con toda la furia y la locura de los iniciados.

Mi cuerpo de mujer abierto a los deseos claros, se alteró

por tus celos de tenues sonidos imaginarios, y una feroz humillación

atacó la ternura, hasta hacerte un extraño en mi vida.

Para olvidarte, no encontré las fórmulas precisas.

Mi piel encadenada a inolvidables momentos, amaba la

cárcel donde habitabas con legajo de cadena perpetua.

Sin querer retroceder, acepté el sobreentendido tentador,

la posibilidad constante de un encuentro en libertad.

La memoria que convocaba mi insistencia, poseía un desafío

desmedido: “no amar la traición” y asistida por mágicas

razones, quise ser más que una mujer.

Noches encantadas del universo quimérico que pasé a tu

lado, me hicieron un jugador y seguí apostando.

Imposibilitada de cambiar de rumbo, una voluntad sagrada,

me obliga a comprender el tiempo que nos une.

Todo fue imposible, no alcanzó ninguna palabra, ningún

gesto, ningún acuerdo, ni siquiera ningún adiós.

Hoy, deseo que nadie comprometa mi tristeza.

 

Lucía Serrano

Cuadro: "Noche entre rejas" de Miguel O. Menassa

jueves, 2 de marzo de 2023

LA VOZ DE LA BESTIA

 


LA VOZ DE LA BESTIA

 

 

Cabalgó feroz la locura enfurecida, esperando poder

movimientos alados, lujurias antes del alba.

La luz de nuestros cuerpos les partía el corazón a los extraños.

Para que yo no necesite nada, la música de los imposibles

convocaba permanentemente al ser de la escritura.

La voz de la bestia me llamaba, intentando que escriba

incógnitas perdidas y liberadas.

Espero que la insolencia del lenguaje n me encuentre distraída.

Fuimos ángeles, yo lo recuerdo.

Volábamos sobre los campos recién sembrados, buscando

extraños recuerdos que nunca supimos por qué necesitábamos tanto.

Insólito el tiempo. gozaba de la santidad que ocultaban nuestras

carcajadas.

Sucias habilidades de mendigos disfrazados de hombres cultos,

nos aislaron el cuerpo.

Los escombros no tocaron nuestro cielo.

Solo quedaba la escritura para penetrar los aires que cruzan

mares insurrectos.

Sin corazón reconocido, podremos vivirlo todo de nuevo.

Son brutales los misterios.

 

Lucía Serrano

Cuadro: "La selva de mi" de Miguel O. Menassa

 

domingo, 26 de febrero de 2023

LA INEPTITUD DE LOS VAMPIROS

 


LA INEPTITUD DE LOS VAMPIROS

 

 

Adiestrados para el olvido, conjeturan sobre la eficacia de sus

costumbres, encaminadas a familiarizarse con sus víctimas.

Rodeados de súbditos, la extrema comodidad en al que viven

se resiste a aceptar su propia sangre y el fluido que

imperceptible va entrando en su cuerpo, convierte todo placer

en un dolor extremo.

La ineptitud de los vampiros se resiste al cambio.

Al final son espías de un ciudadano desconocido que vive con

ellos, un sospechoso que tarde o temprano los amenaza de muerte.

Al  servicio de una inteligencia conservadora, derivan sus vidas al

próximo capítulo, pero no habrá después.

El inestable equilibrio en el que habitan, nubla su memoria hasta

olvidarse de ellos mismos.

Pronto es imitado por los idiotas, que intentando multiplicar sus

errores, crean con el vampiro alianzas subordinadas al fracaso.

Obstinados en la ortodoxia que posee toda defensa del mal, la

soledad en la que viven, ya no espera ni siquiera a sus próximas

víctimas.

Viven con un vago malestar, donde viejas enemistades caen

todas las tardes sobre sus irracionales sentimientos.

Fragmentos falsos, al servicio de la ineptitud.

Cualquier experto en inteligencia, reconoce la inutilidad de sus

acciones.

La sombra de la imagen terca por el olvido, se recuesta a su

lado, despareja para que no la reconozca y cae sobre sus

mejores sueños.

 

Lucía Serrano

Cuadro:"La ineptitud de los vampiros" de Miguel O. Menassa

 

 

jueves, 23 de febrero de 2023

PÁJARO ENAMORADO DEL FUEGO

 


PÁJARO ENAMORADO DEL FUEGO

 

 

Pájaro enamorado del fuego, los aires fueron su propia trampa.

Destrezas de la nada encadenan demoras.

Escribo para encontrarme con ella, libre o crucificada.

Ineludible pasión por las inocencias, no pudo evadirse de ser

juzgada.

Eternidad del malestar atropellado.

Vestigios del desafío mortal.

Silencios de la muerte anticipada.

Rumor enriquecido por lo cotidiano.

Inventó el amor y no fue preciso que lo necesitara.

Asesino en los desiertos, conservó altos ideales.

Tropiezos inútiles consagraron excesos.

Arrebatos insuficientes para poder volar en la oscuridad.

Despedido de su propia sangre, el cuerpo que lo acompañaba,

sólo se inclinó ante palabras sabias.

Los misterios desaparecían cuando un temblor apasionado

reclamaba sus alas.

Las hadas sostuvieron la originaria pureza de sus actos.

Humilde encrucijada construyendo la impunidad de todos los

juegos necesarios.

Pájaro enamorado del fuego, los aires fueron su propia trampa.

 

Lucía Serrano

Cuadro: "Pájaros de sal" de Miguel O. Menassa

 

sábado, 29 de mayo de 2021

NO TODOS

 

NO TODOS

 

 
No todos los amigos vestían el manto aquel día.

Proféticos sonidos aguardaban nuestros pasos

que ninguno de nosotros conocía.

Yo me quedé a distancia para ser del saber

la humildad de sus ruinas.

Fui desierto, confuso horizonte sin poder,

que solo a mis ojos convencía.

Después llegaste tú alma mía,

y te amé tanto que nadie supo de aquel día.

Te amé como si fueras entre todos uno distinto,

parecido a mí.

Una verdadera tontería pero te quiero,

y las memorias dirán que éramos amigos.

Ahora ya nadie más pregunta por nosotros.

Nadie usa el poder de la magia,

que nos vieron usar en tantas madrugadas.

No todos son los elegidos.

Soportar este mal es un designio que estoy  imaginando,

como torcer el rumbo del timón de este enemigo,

que ha venido hace tiempo a vivir conmigo,

y yo no me di cuenta.

Por ser culpable tuve que seguir alojándolo,

y cuando algún amigo me llamaba para saber

en qué andaban mis andanzas, yo le decía:

todo muy bien, sin peligros,

y así iba por la vida, despacio, sin nadie, a solas,

con el posible encuentro con los enemigos,

que había abandonado, por temor a que tuviéramos

diferentes corazones y sean otras las melodías

que seguían nuestros pasos atrevidos.

Ahora no hay nadie, ni  yo,

y la ópera suena majestuosa como siempre sin faltas,

todo esplendor de la letra, todo escucha,

hablan para mí los dioses y me pregunto:

¿Por qué será que no me alcanza?

 

Lucía Serrano

Cuadro: "Amores en libertad" Miguel Óscar Menassa

miércoles, 14 de octubre de 2020

VIENTOS HURACANADOS

  



LUCÍA SERRANO

 

Dentro del apartado “Nuestras poetas mujeres”, traemos a Lucía Serrano.

Poeta nacida en Argentina, donde ha compartido gran parte de su vida con nuestro país pasando  tiempo en Madrid y visitando Alcalá de Henares ofreciendo recitales y presentaciones de libros. Poeta vinculada a la Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero.  Su poesía fuerte, profunda capaz de sacar el arrojo imprevisible de los entresijos del alma al exponer el amor, la lejanía, el hambre, el tumulto…, pero con un atisbo de sensualidad. 

Autora de varios libros de los que elegimos el siguiente poema: Vientos huracanados.

 

VIENTOS HURACANADOS

 

Me acerco al río más ancho del mundo y mientras diviso

lejana la tormenta, vientos huracanados del norte,

mezclan en apariencia todas mis ideas.

Viento de los locos te llaman, porque vas y vienes

en todas direcciones.

Levantas mis vestidos y sospecho la escena de amor contigo,

donde nacen hijos que vuelan hacia el cielo

Miro a mi alrededor las hojas caídas,

mueves los árboles altos, la copa entera y hasta las

raíces deben sentir tus vibraciones.

Camino lentamente gozando al verte danzar tu danza.

Mi cuerpo moviéndose por tu furia, estremece las ansias.

Como un huracán, tiras abajo lo más endeble, lo flojo,

lo que ya no sirve, y te alzas para seguir viajando

No tienes ningún miedo.

Tu altivez hamaca mis sueños y no quiero verte partir.

Sería capaz de quedarme atada a esa intemperie.

Tierra tenaz donde sospechan los visitantes.

Geografía que das vuelta al vacío de las formas sobre la rivera.

Se alegran las aguas cuando te acercas, ciego, exacto,

soberbio sobre las superficies.

Vientos huracanados, siembras en mis alrededores

tu explosiva carga húmeda, tu niebla, tu oleaje implacable.

Mientras tanto, aguardo las voces que vendrán con la tormenta,

y negras alturas no te detendrán.

A todo lo llevas por delante viento, el humo de algún

pastizal recién prendido, se aviva con tu brisa,

y el paraíso es ese tiempo sin derrotas.

Con el último rayo de luz, celebro el crepitar de tu transparencia,

muevo mis cabellos con el aire que amontonas,

quiero que termines esta danza macabra,

para volver a casa, mirar a lo lejos las distancias.

Ni siquiera recogí una palabra.

Sombras donde los pájaros ya no están.

Secretos del viento conversando conmigo en esta tarde gris,

para que los hombres levanten su cansancio.

Adonde irán las huellas lejanas de que te acompañan.

Hasta el río me pertenece cuando llegan los huracanados

vientos del norte sobre mi piel felina.

Una frescura de mar desciende empecinadamente

sobre el asfalto, arremolina lo muerto.

Esta noche, no existirá en el bosque, será todo del viento.

Despiertan los recuerdos, y es este aire de silencios,

leve caricia detenida.

Vuelve, asombraremos al miedo de los débiles,

y alguna gaviota volará nuestro cielo.

Alborotado decir del balanceo, entra al corazón,

para devolverle al viento tus palabras,

sosteniendo el desamparo del aire fresco.

Vientos que hablan conmigo.

Vientos del silencio.

Vientos de luz.

Extraña terquedad de los huracanados vientos.

Hoy no levantaré las velas,

aguardaré en la amarra tus ensueños.

 

Lucía Serrano

lunes, 20 de abril de 2020

BUSCANDO LA CLARIDAD


BUSCANDO LA CLARIDAD


“La claridad que tanto he buscado, sólo está en algunos silencios, en algunos espacios en blanco, antes y después de unas pocas y triviales palabras.”
Edgar Bayley

Buscaba en los sucios suburbios
alejados de la luz del sol y
del amor constante,
algo que sedujera
las claves del ánimo
que allí encontraba,
variados tiempos de mil formas.

Infracción invisible de la demencia,
desolado testigo incubando
más desobediencias,
raíces sin semillas.

Implacable es la claridad
y nadie puede hacerla,
se desprende como burbujas
y retumban sus sueños en el aire.

Esferas transparentes
de una música antigua
dibujando un porvenir
imposible de reconquistar.

Ruinas sobre ruinas,
destapado galope
naciendo como el eco
de un grito hambriento,
certeza amordazada,
sumisas distancias de la meta.

Te quiero sí, te quiero claridad,
te busco en todos los instantes,
conocidos abismos sin soles,
oscuridades de la verdad.

Corazón herido
por la velocidad del tiempo,
cárcel de espejos,
desafío del duelo
siempre buscando la claridad.

Lucía Serrano


miércoles, 24 de abril de 2019

VIERNES ANDALUZ



VIERNES ANDALUZ


Cedo mis derechos y evito preocuparme por cualquier mensaje externo.
Amor, pagaron por todas mis lágrimas una suma exagerada diez minutos antes de tu muerte.
Sumisa y sin libertad, acepto que también mueren los inmortales.
Cárcel donde ni  el oro brilla.
Miedo frente al final mudo.
Vuelas recién nacido, tiempo donde nada sufre lo imposible.
Ya pasó, amor, el futuro entre nosotros.
Hoy hasta el verso pierde valor.
Mis ansias se evaporan en el aire tibio de la primavera.
Primitivas notas danzan a mi alrededor y detienen la partida de tu cuerpo alado en mi mirada.
Todos los sueños fueron ciegos frente a tu muerte.
Este viernes no iré a buscarte.
Mañana la humanidad entera será para el poeta un atrevimiento andaluz.
A partir de ahí, nuestros encuentros estarán acordados y el lugar será lejano.

Lucía Serrano
De “Caramelo”



jueves, 28 de marzo de 2019

POR OSADÍA


POR OSADÍA


Cuando por osadía, imagino la monárquica hermosura
de enamorarme de ti, veneno de la serpiente dorada,
a quien sólo mis pasiones amenazan.
Pierdo  las ansias en todos los caminos largos.
Decido entonces, no partir.
Engaño consciente que la voz provoca.
Dócil hermosura que todo lo confundes.
Halago los cuidados de tu boca,
en palabras que lejanas se refieren a mí.
No respetaré tus penas, tus tristezas,
                                                                 tus silencios, tus ausencias.
No acordaré con tu muerte, aunque el día que te conocí,
                                             ya habías muerto.
Yo amé la palidez, lo blanco de tu rostro enamorado
                                                                         de la confusión.
Furioso corazón destrozado, inadvertido.
¡Oh Paris, tu extravagancia ausencia es lo que yo quisiera!
La inquietud de la sagrada mercancía,
                                          transportada en las orillas del Sena
¡Ven libertad, estatua sin vuelo!
Esta inmensa batalla es mi vida, yo amaba el silencio de
los atardeceres donde el amor exaltaba su huída,
su particular manera de haberse marchado.
No presentí ningún milagro,
                                      no tuve inquietud por las apariencias.

Lucía Serrano
Del libro “Caramelo”

martes, 26 de marzo de 2019

¡OH BESTIA!



¡OH BESTIA!


¡Oh Bestia! Maravillosa y áspera fue siempre tu presencia,
cálido corazón a pleno sol, vivo en tus fuerzas.
Beso y acaricio tu permanente escucha.
Amo tus recuerdos y nuestro plan.

¡Oh Bestia! Oscuro viento
guardó en el aire nuestros mejores besos.
Habitante poseedor de todas las respuestas,
abre mi corazón, quiero quedarme contigo.

¡Oh Bestia!
                     Contigo,
                                     contigo,
                                                     solo es contigo.

No volvía a reconocer nuestros perfume en el exilio.
La frialdad de la violencia donde circula el miedo,
no encuentra mis lágrimas.
Petrificada belleza, me declaro enamorada de ti.

Es tu alma mi Poesía.
Tus océanos la furia de mis noches.
La calma de mis tardes, las caídas.
El vértigo perfecto de tus llamas.

¡Oh Bestia! Cielo abierto, blanca espuma,
relámpago sin estruendo, ven, te necesito cerca.
Hoy recuerdo los grandes abismos
que conocimos sin estar juntos.

¿Quiénes son los hambrientos Bestia?

El espanto tiene la claridad y el aroma de nuestro destino.
Invoco tus sombras, te encuentro siempre en las tragedias,
y vuelvo a festejar las marcas que grabaron nuestros pasos.

Vacío de lo incierto.

¡Oh Bestia!
                     El tiempo,
                                         se parece a ti,
                                                                   es inatrapable…

espío la realidad mientras te espero y desconfío del Bien.
Ajena en tu ausencia, retrocedo, desvío, me pierdo.
Ambiciono la máxima fragilidad cuando te encuentro,
algo que me detenga para no volver a separarme de ti.

Osadía del latido que suena lejos.

Las viejas cartas de amor ente nosotros,
marcan el rumbo empecinado del desierto,
condenado a encontrarnos en esa invisibilidad
de las ausencias que nosotros vemos.

¡Oh Bestia, nuestro amor es tan bello!

Lucía Serrano

sábado, 23 de marzo de 2019

FUE EN LA CÁRCEL


FUE EN LA CÁRCEL


Un mundo entero debajo de este mundo vivía entre las rejas,
sin brazos que salieran al sol para aumentar la apuesta.
Todo lo que sé, lo aprendí en la cárcel,
hasta perfeccioné el francés de años juveniles.
En ese pequeño mundo no existe como verdadero,
ni siquiera el color amarillo.
Destrozan lo poco de amor que se acerca a la celda.
Comprended que aquí no has venido por ser inocente,
y vamos hombre, ya mismo declárate culpable de algo,
y si no sabes inventa.
Sí, fue en la cárcel donde aprendí a inventar.
Todo tenia que suceder sin arrepentimientos, sin cuerpo,
y entre truenos y humo, la dinamita multiplicaba
lo posible incierto que jamás ocurrió.
Lo peor que viví fue en la cárcel.
Allí no hay almas limpias, blancos corazones,
estrellas que nos alumbren los pasos por venir.
Allí en la cárcel, el horizonte te queda lejos,
y después está el gendarme, con las manos vacías,
con la cabeza hueca, con un corazón artificial,
sus propios escombros lo acompañan.
Todo es gris en la cárcel.
Si, recuerdo, fue en la cárcel donde perdí
el sentido de multiplicar y dividir.
Harapientos mendigos,
amantes de mínimos delitos que jamás competieron.
A ver, a ver, ¿quién fue un asesino?
¿quién un ladrón a su juicio?
¿quién un perverso nacido de un vientre animal,
sin madre que sostenga su mirada?
Dios aparece entre todos sin ser visto y arma desórdenes extremos.
Lujurias propias de goce.
Sí, fue en la cárcel, donde imaginé un laboratorio perfecto.
Hierros oxidados rezan por tener una sensibilidad vegetal,
y entre las penas impronunciables, todos son maricas,
y los machos, que el padre nuestro los salve, o no los salve nadie.
Sí, fue en la cárcel, que excitación te da el encierro 
que no termina nunca. Obreros de puertos sin barcos.
Bromas y carcajadas para una lágrima desconocida.
¡Che cabrón, no puedes violare a es aniña porque es mi hija!
Rataplán, rataplán, rataplán, las botas caminan como los caballos.
Y lo único que existe es el mal.
¿A ver a quién puedo joder hoy, a qué ingenuidad,
a qué esperanza, a qué mañana?
Hoy me violare a una madre.
Para eso dios me ha hecho huérfanos, él tiene completo mi legajo,
él lo ha diseñado.
Hombre infantil, cree que diseñas u destino,
pero él arma los escenarios para placeres que tú no te imaginas
si, recuerdo, fue en la cárcel donde conocí los milagros.
Allí se hizo presente la bruma del aire que tienen los esclavos.
Todos los cerebros son huecos y se llenan con la basura
que recogen los basureros.
En vano te lavas la cara o la cabeza.
Nadie tiene sueños, todos son inventos.
Los grandes escritores nacieron en la cárcel,
rodeados del estiércol hicieron catedrales y bárbaros monumentos.
Vivieron muertos.
¿No te parece acaso un desafío imposible de ser cierto?
Manchas en los baños almacenan los gestos del salvado,
y desfilan los hechos jamás vistos, jamás contados.
Un diseño para esquizofrénicos.
¿Y quién no estuvo preso?
Venganzas traman las horas que pasan,
y ninguna virtud se hace presente.
Todo es distancia, no hay cita, ni desdicha.
Todo es festín sin ninguna palabra. Todo sombra. Todo madrugada.
Algún amor clavándose en las piedras rueda y se hace agua.
Gotas para gemidos impronunciables.
Al final todos son culpables, se terminan definitivamente los valientes.
Y todo eso, fue en la cárcel.

Lucía Serrano

martes, 11 de diciembre de 2018

BESOS TUMULTUOSOS Y OLVIDOS





BESOS TUMULTUOSOS Y OLVIDOS

Nadie quiso volver, amputado,
a beber la savia tenebrosa,
y nadie usurpó el revés de
las aguas dilatando inviernos.
La lengua probó los sabores
de todas las frutas caídas
sobre el césped, su jugo, su color,
y lentos gemidos soportaron
el odio gelatinoso en pleno vuelo.
Acuática serpiente
bañándose en el río susurrante,
abrazando cada pulsación y sus latidos.
Espontánea especie sobre la arena,
esperando conocer el mecanismo de la selva.
Alrededor de la tierra, el mundo,
despierta a la gracia memoriosa de cada día.
Noches insensatas caen a los pies
de un amor desconocido.
Fluyen ramas sobre las aguas
y el rocío nocturno espera a lo lejos,
el sudor joven que no vuelve,
la sangre que brota en canciones de amor
que no nos pertenecen.
Es lento el tiempo detrás de los cristales,
y ninguna máscara alcanza
al ser en las cenizas.
Ahogado despertar negro,
sobre el fango que deja
la corriente del río,
mientras danza entre
besos tumultuosos y olvidos.

Lucía Serrano.

Poema de Lucía Serrano, publicado en la Revista "Balcones de poesía y luna" nº 9.