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miércoles, 17 de diciembre de 2025

ME LEVANTÉ HASTA EL SUEÑO

 


ME LEVANTÉ HASTA EL SUEÑO

La vida es ciervo herido

que las flechas le dan alas.

Góngora

 

 

 

Me levanté hasta el sueño. En busca

iba de no sentir la herida que abrasaba.

Las duras flechas del dolor hicieron

brotar en mí el clavel de nueva llaga.

 

Corriendo al par carrera con el viento

y perseguida por amante llama,

la vida es ciervo herido sin remedio,

que las flechas le dan veneno y alas.

 

Concha Méndez Cuesta

Cuadro: "La vida es duera" de Miguel Oscar Menassa

jueves, 11 de enero de 2024

TODO, MENOS VENIR PARA ACABARSE

 

 


TODO,

MENOS VENIR PARA ACABARSE

 

 

Todo, menos venir para acabarse.

Mejor rayo de luz que nunca cesa;

o gota de agua que se sube al cielo

y se devuelve al mar en las tormentas.

O ser aire que corra los espacios

en forma de huracán, o brisa fresca.

¡Todo, menos venir para acabarse

como se acaba, al fin,  nuestra existencia!

 

Concha Méndez Cuesta

Cuadro: "Detrás del amor" de Miguel Oscar Menassa

 

sábado, 3 de diciembre de 2022

AURORA

 


AURORA

 

Con el Clarín de los gallos

la blanca aurora despierta,

las azucenas del alba

abren nuevas fronteras.

                         

Mi corazón me ha dejado

cansando ya de la tierra

con girar mis pisadas

siempre por la misma senda.

 

Borracho de lejanías,

de mares tierras nuevas

mi corazón se fue un día,

esperando estoy que vuelva.

 

El rosario de las horas va pasando

cuenta a cuenta,

el viento de las alturas

corre loco por la tierra

y el sol cansado de oros se oculta

a dormir su siesta.

 

Mi corazón se me ha ido

y esperando estoy que vuelva.

 

Concha Méndez Cuesta

 

jueves, 1 de diciembre de 2022

ME GUSTA ANDAR DE NOCHE...

 


 

Me gusta andar de noche las ciudades desiertas,

cuando los propios pasos se oyen en el silencio.

Sentirse andar, a solas, por entre lo dormido,

es sentir que se pasa por entre un mundo inmenso.

 

Todo cobra relieve: una ventana abierta,

una luz, una pausa, un suspiro, una sombra…

Las calles son más largas, el tiempo también crece.

 

¡Yo alcancé a vivir siglos andando algunas horas!

 

Concha Méndez Cuesta

 

 

miércoles, 30 de noviembre de 2022

ESPAÑA SOBRE MIS HOMBROS

 





ESPAÑA SOBRE MIS HOMBROS

 

1

El aire ya no era el mismo,

más opaco se veía,

ya sus verdes transparencias

diamantinas no existían.

Cuando llegué, me esperaba

un recuerdo en cada esquina,

y por las calles y estancias

la ausencia de muchas vidas

que llenaron mi pasado,

hoy en sombras convertidas.

¡Es que fueron treinta años,

Madrid, que no te veía!

¿Puede haber tristeza alegre,

o pena en una alegría,

una emoción que nos vence

hasta enfermarnos? Había

en las cosas y en las gentes

una luz que me podía;

caras de antaño que al verlas

el corazón me dolía

--la felicidad a la angustia

en ese instante se unía-.

Otras eran caras nuevas

que tal vez ya conocía,

que para el alma fronteras

no se han puesto todavía

y ésta va y viene buscando

quien le haga compañía.

                                   ¡España! ¡Madrid!

 

2

No olvidaré ese momento,

al bajar de la aeronave,

después de doce horas

por el gran puente del aire

y ver Madrid nuevamente

a treinta años de dejarle;

treinta años de mi vida,

tiempo que hubo de cambiarle.

Ya la emoción me invadía

unas pocas horas antes,

al ver desde las alturas

el tan soñado paisaje.

Y cuando pisé la tierra,

me detuve a preguntarme:

¿Acaso vuelvo la misma?

¿Es que he venido a encontrarme?

Ninguna emoción recuerdo

que pudiera semejarse.

                                    ¡España! ¡Madrid!

 

Concha Méndez Cuesta

martes, 29 de noviembre de 2022

QUISIERA TENER VARIAS SONRISAS DE RECAMBIO



QUISIERA TENER VARIAS SONRISAS DE RECAMBIO

 

 

Quisiera tener varias sonrisas de recambio

y un vasto repertorio de modos de expresarme.

O bien con la palabra, o bien con la manera,

buscar el hábil gesto que pudiera escudarme…

 

y al igual que en el gesto buscar en la mentira

diferentes disfraces, bien vestir el engaño;

y poder, sin conciencia, ir haciendo a las gentes,

con sutil maniobra, la caricia del daño.

 

Yo quisiera ¡y no puedo! Ser como son los otros,

los que pueblan el mundo y se llaman humanos:

siempre el beso en el labio, ocultando los hechos

y al final… el lavarse tan tranquilos las manos.

 

Concha Méndez Cuesta

lunes, 28 de noviembre de 2022

LOS BRAZOS QUE TE HAN LLEVADO

 

LOS BRAZOS QUE TE HAN LLEVADO

 

Los brazos que te han llevado,

no te dejan escapar

para volver a mi lado.

 

Nos separa un ancho mar

de difíciles tormentas,

y náufrago has de llegar,

si es que vuelves a mi puerta,

para quererte salvar.

 

Brazos que te sujetaron

para alejarte de mí,

¡a mi sí que me salvaron!...

 

Cuando ya no sepa de ti

¡qué bien estaré en la vida!,

cuando ya no sepa de ti.

 

Cuando vuelvas a verme

y mis horas sean mías

y yo vuelva a ser quien era

lejos de tu compañía:

 

Cuando no te vean mis ojos,

¡qué bien me sabrá la vida!

 

No faltará quien se alegre…

Unos, porque no me quieran,

y alguna porque me quiere…

 

Tan sola no me has dejado,

que estoy conmigo y me basta

--igual que siempre lo he estado…

 

Concha Méndez Cuesta

 

viernes, 25 de noviembre de 2022

SE DESPRENDIO MI SANGRE PARA FORMAR TU CUERPO

 


SE DESPRENDIÓ MI SANGRE PARA FORMAR TU CUERPO.

 

Se desprendió mi sangre para formar tu cuerpo.

Se repartió mi alma para formar tu alma.

Y fueron nueve lunas y fue toda una angustia

de días sin reposo y noches desveladas.

 

Y fue en la hora de verte que te perdí sin verte.

¿De qué color tus ojos, tu cabello, tu sombra?

Mi corazón que es cuna que en secreto te guarda,

porque sabe que fuiste y te llevó en la vida,

te seguirá meciendo hasta el fin de mis horas.

 

Concha Méndez Cuesta

jueves, 24 de noviembre de 2022

SE MIRE DONDE SE MIRE

 


SE MIRE DONDE SE MIRE

 

Se mire donde se mire,

nada se ve por la tierra,

que la luz ya no es la luz,

que es sombra negra y sin tregua

y por todos los caminos

la sangre hasta el pecho llega.

 

¿Por qué esta mezcla de sangres,

unas viejas y otras nuevas?

¿Qué necesitan los dioses

del Porvenir, que las mezclan?

 

Pienso que hay una razón,

y espero poder saberla.

Sólo una blanca esperanza

me hace vivir para ella.

Quiero creer todavía

que las sangres que se enfrentan

en esta dura batalla

de las almas y las venas

han de darnos una luz

que ha de romper las tinieblas.

 

Concha Méndez

domingo, 1 de septiembre de 2013

Tiempo de estío: el verano, el mar, la playa...

Mar

El viento llevó a los mares
un féretro de cristal.

¡Marinero,
si lo ves desde tu barca
encamínalo a alta mar,
que en él navega mi alma,
que murió por navegar!...

Concha Méndez Cuesta
España  1898-1986
“Surtidor, 1928”