miércoles, 4 de febrero de 2026

DERIVA

 


DERIVA

 

Son poemas, poemas:

Son los entusiasmos que para bien nos mienten,

los hundimientos siempre superables,

los errores que quizás no sean errores.

 

Es el motor de explosión “hombre”,

los fácil-felizmente caprichos sucesivos,

la melancolía con demoras sensuales,

unos versos, restos de cierta hermosa anchura.

 

Son los grandes gritos por pequeñas causas,

una amada, el deseo que al fin dice su nombre,

y una fecha, un lugar, un sobresalto,

Dios fotografiado al magnesio.

 

El brillante delirio de una rosa impalpable,

el yo que ahora resulta que realmente existe,

los mil fuegos cambiantes de un anhelo sin meta:

Un ala retenida pero que palpita.

 

Son las cabezudas evidencias de un niño

hidrocéfalo y tierno que, triste sonríe,

las muchachas que muren porque son impalpables,

las balanzas nocturnas, casi musicales.

 

Aquí peticiones de principio cantan.

Días suman días; yo derivo versos,

versos engañosos que no acaban nunca,

versos que quisieran morderse la cola.

 

Resbalo en mi mismo cambiando de nombre,

cambiando de forma, cambiando el futuro.

Es el amor –se entiende- o bien – no se entiende-

la libertad abierta: Vivir de entregarse.

 

Gabriel Celaya

Cuadro: "Buscábamos el sol" de Miguel O. Menassa

 

martes, 3 de febrero de 2026

ETERNO SECRETO

 


ETERNO SECRETO

 

La celeste marca del amor en un campo desierto

donde hace unos minutos lucharon dos deseos,

donde todavía por el cielo un último pájaro se escapa,

caliente pluma que unas manos han retenido.

 

Espera, espera siempre.

Todavía llevas

el radiante temblor de una piel íntima,

de unas celestes manos mensajeras

que al cabo te enviaron para que te reflejases en el

           corazón vivo,

en ese oscuro hueco sin latido

del ciego y sordo y triste que en tierra duerme su opacidad

          sin lengua.

 

Oh tú, tristísimo minuto en que el ave misteriosa,

la que no sé, la que nadie sabrá de dónde llega,

se refugia en el pecho de ese cartón besado, 

besado por la luna que pasa sin sonido,

como un largo vestido o un perfume invisible.

 

Ay tú, corazón que no tiene forme de corazón;

caja mísera, cartón que sin destino quiere latir mientras

          duerme,

mientras el color verde de los árboles próximos

se estira como ramas enlazándose sordas.

 

¡Luna cuajante fría que a los cuerpos darías calidad de

         cristal!

Que a las almas darías apariencia de besos;

en un bosque de palmas, de palomas dobladas,

de picos que se traman como las piedras inmóviles.

 

¡Luna, luna, sonido, metal duro o temblor:

ala, pavoroso plumaje que rozas un oído,

que musitas la dura cerrazón de los cielos,

mientras mientes un agua que parece la sangre!.

 

Vicente Aleixandre

Cuadro: "Una pasión irremediable" de Miguel O. Menassa

 

 

lunes, 2 de febrero de 2026

PISADA HUMANA

 


PISADA HUMANA

 

Esa huella no es beso.

No es tampoco un gemido, un sollozo, una huida,

un testimonio vivo que alguien deja.

Es la huella de un pie: ¡pisada humana!

El pie o la flor, el pie o la espuma, el pie o la gravitación

         total que pesa y cruje.

Allí en la huella, la suavidad de la planta. Allí la finísima

         estructura calcárea,

la delicadeza del pétalo, los cinco dedos que un momento

        reunidos compusieron la flor, volaron. Ahí se miran.

Allí la rosa carne que tembló en la arena,

pulsó: vibró el mundo; alejóse.

Allí todavía el pie desnudo, impreso como un beso a la

        tierra.

Allí la forma esbelta que se levantó con raíz instantánea

y un momento se abrió en un cuerpo y dio su olor, y se

        desvaneció.

Brilló con flor arriba, con locura suave…

Allí cabeceó, criatura justa que hubo nacido, crecido,

         brillado, desaparecido,

en el momento irrepetible de la pisada.

 

Vicente Aleixandre

domingo, 1 de febrero de 2026

VISIÓN JUVENIL DESDE OTROS AÑOS

 




VISIÓN JUVENIL DESDE OTROS AÑOS

 

Al nacer se prodigan

las palabras que dicen muerte, asombro.

Como entre dos sonidos, hay un beso o un murmullo.

Conocer es reír, y el alba ríe.

 

Ríe, pues la tierra es un pecho que convulsivo late.

Carcajada total que no es son, pero vida,

pero luces que exhala

algo, un pecho: el planeta.

 

Es un cuerpo gozoso.

No importa lo que él lleva,

mas su inmenso latir por el espacio.

Como un niño flotando, como un niño en la

          dicha.

Así el joven miró y vio el mundo, libre.

 

Quizá entre dos besos,

quizá al seno de un beso:

Tal sintió entre dos labios.

Era un fresco reír, de él o del mundo.

 

Pero el mundo perdura,

no entre dos labios sólo: el beso acaba.

Pero el mundo rodando,

libre, sí, es cual un beso,

aun después que aquel muere.

 

Vicente Aleixandre

Cuadro: "Nuestra juventud" de Miguel O. Menassa

sábado, 31 de enero de 2026

COMO LA MAR, LOS BESOS

 

COMO LA MAR, LOS BESOS

 

No importan los emblemas

ni las vanas palabras ue son un soplo sólo.

Importa el eco de lo que oí y escucho.

Tu voz, que muerta vive, como yo que al pasar

aquí aún te hablo.

 

Eras más consistente

más duradera, o porque te besase,

ni porque en ti asiera firme a la existencia.

Sino porque como la mar

después que arena invade temerosa se ahonda.

En verdes o en espumas la mar, feliz, se aleja.

Como ella fue y volvió tú nunca vuelves.

 

Quizá porque, rodada

sobre playa sin fin, no pude hallarte.

La huella de tu espuma,

cuando el agua se va, queda en los bordes.

 

Solo bordes encuentro. Sólo el filo de voz que en mí

        quedara.

Como un alga tus besos.

Mágicos en la luz, pues muertos tornan.

 

Vicente Aleixandre

Cuadro: "Celebración en el mar" de Miguel O. Menassa

viernes, 30 de enero de 2026

CONVERSACIÓN

 

CONVERSACIÓN

 

Los muertos pocas veces libertad

alcanzáis a tener, pero la noche

que regresáis es vuestra,

vuestra completamente.

 

Amada mía, remordimiento mío,

la nuit c’est toi cuando estoy solo

y vuelves tú, comienzas

en tus retratos a reconocerme.

 

¿Qué daño me recuerda tu sonrisa?

¿Y cuál dureza mía está en tus ojos?

¿Me tranquilizas porque estuve cerca

de ti en algún momento?

 

La parte de tu muerte que me doy,

la parte de tu muerte que yo puse

de mi cosecha, cómo poder pagártela…

ni la parte de vida que tuvimos juntos.

 

Cómo poder saber que has perdonado,

conmigo sola en el lugar del crimen?

Cómo poder dormir, mientras que tú tiritas

en el rincón más triste de mi cuarto?

 

Jaime Gil de Bidedma

Cuadro: "Conversaciones" de Miguel O. Menassa

 

jueves, 29 de enero de 2026

ODA A LA SOLEDAD

 


ODA A LA SOLEDAD

 

Ah soledad,

Mi vieja y sola compañera,

Salud.

Escúchame tú ahora

Cuando el amor

Como por negra magia de la mano izquierda

Cayó desde su cielo,

Cada vez más radiante, igual que lluvia

De pájaros quemados, apaleando hasta el quebranto,

Y quebrantaron

Al fin todos sus huesos,

Por una diosa adversa y amarilla

Y tú, oh alma,

Considera o medita cuántas veces

Hemos pecado en vano contra nadie

Y una vez más aquí fuimos jusgados

Una vez más oh dios, en el banquillo

De la infidelidad y las irreverencias.

Así pues, considera,

Considérate, oh alma,

Para que un día seas perdonada,

Mientras ahora escuchas impasible

O desasida al cabo

De tu mortal miseria

La caída infinita

De la sonata opus

Ciento veintiséis

De Mozart

Que apaga en tan insólita

Suspensión de los tiempos

La sucesiva imagen de tu culpa

Ah soledad,

Mi soledad amiga, lávame,

Como a quien nace, en tus aguas australes

y pueda yo encontrarte,

descender de tu mano,

bajar en esta noche,

en esta noche séptuple del llanto,

los mismos siete círculos que guardan

en el centro del aire

tu recinto sellado.

 

José Ángel Valente

Cuadro: "Hoy también" de Miguel O. Menassa

 

lunes, 26 de enero de 2026

FIDELIDAD

 


FIDELIDAD

 

Creo en el hombre. He visto

espaldas astilladas a trallazos,

almas cegadas avanzando a brincos

(espadas a caballo

del dolor y del hambre). Y he creído.

 

Creo en la paz. He visto

altas estrellas, llameantes ámbitos

amanecientes, incendiando ríos

hondos, caudal humano

hacia otra luz: he visto y he creído.

 

Creo en ti, patria. Digo

lo que he visto: relámpagos

de rabia, amor en frío, y un cuchillo

 

chillando, haciéndose pedazos

de pan: aunque hoy hay solo sombra, he visto

y he creído.

 

Blas de Otero

Del libro: Pido la paz y la palabra, 1955

Cuadro: "Hasta alcanzar el poema" de Miguel O. Menassa

domingo, 25 de enero de 2026

DOMINGO POR LA TARDE

 


DOMINGO POR LA TARDE

 

Domingo por la tarde en la ciudad inerte.

Me llaman los portales desdentados,

como boca de vieja

que cantase canciones de niñez.

Las sombras en la piedra.

Las nubes enganchadas en la torre,

pinchadas, desangrándose.

Los niños que se aburren,

que se espían en torno de la fuente,

sin entender por qué

siempre han de inventar juegos.

Enredado a mis pasos,

el tiempo se demora sin oficio,

igual que una pelota desinflada.

De pronto me parece que te busco

desde otros años y desde otra luz,

mi ciudad estancada de domingo,

que voy desentrañando con paciencia y esfuerzo,

pieza por pieza, la perdida imagen,

descifrando sus signos.

Me paro unos instantes trastornada en mitad de la acera,

herida por la aguja alevosa del futuro,

me tropiezo con alguien

--“¿en qué va usted pensando?”—

y le pido perdón atolondradamente,

hombre o mujer, no sé, llevaba abrigo oscuro.

Tal vez me va siguiendo con la vista

mientras reemprendo mi paseo sin rumbo,

mi zigzag indolente de domingo

por las calles angostas y sombrías, en espera de nada,

tan solo, en todo caso, de que la noche borre la ciudad.

 

Carmen Martín Gaite

Cuadro:"Viste el color" de Miguel O. Menassa

sábado, 24 de enero de 2026

EL CINE DE LOS SÁBADOS

 


EL CINE DE LOS SÁBADOS

 

Maravillas del cine galerías

de luz parpadeante entre silbidos

niños con sus mamás que iban abajo

entre panteras un indio se esfuerza

por alcanzar los frutos más dorados

Ivonne de Carlo, baila en Scherezade

no sé si danza musulmana o tango

amor de mis quince años marilyn

ríos de la memoria tan amargos

luego la cena desabrida y fría

y los ojos ardiendo faros.

 

Antonio Martínez Sarrión

De: Teatro de operaciones, 1960

Cuadros: "Pequeños en esa inmensidad que nos rodea" de Miguel O. Menassa