ESE GRAN SIMULACRO
Cada vez que nos dan
clases de
amnesia
como si nunca hubieran
existido
los combustibles ojos del
alma
o los labios de la pena huérfana
cada que nos dan clases de
amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del
sufrimiento
me
convenzo de que mi región
no
es la farándula de otros
en
mi región hay calvarios de
ausencia
muñones
de provenir /arrabales
de
duelo
pero
también candores de
mosqueta
pianos
que arrancan lágrimas
cadáveres
que miran aún desde
sus
huertos
nostalgias
inmóviles en un pozo
de
otoño
sentimientos
insoportablemente
actuales
que
se niegan a morir allá en lo
oscuro
el
olvido está lleno de memoria
que
a veces no caben las
remembranzas
y
hay que tirar rencores por la
borda
en
el fondo del olvido es un gran
simulacro
nadie
sabe ni puede / aunque
quiera
/olvidar
un
gran simulacro repleto de
fantasmas
esos
romeros que peregrinan por
el
olvido
como
si fuese el camino de
santiago
el
día o la noche en que el olvido
estalle
salte
en pedazos o crepite /
los
recuerdos atroces y de
maravilla
quebrarán
los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por
el
mundo
y
esa verdad será que no hay
olvido
Juan
Gelman
Cuadro: "Los ojos del tiempo" de Miguel O. Menassa









