miércoles, 31 de enero de 2024

HE SOÑADO CONTIGO...

 

HE SOÑADO CONTIGO…

 

He soñado contigo

sin saber que soñaba…

 

En la gran chimenea

crepitaban las llamas,

la tarde se moría

detrás de la ventana.

 

Te he visto en mis ensueños

como un blanco fantasma, 

alto junco ceñido

al aire de mi alma.

 

Te he visto ennoblecido

por estrellas lejanas,

turbado por la fiebre

de mi propia nostalgia.

 

Sobre la alfombra, quieta,

te sueño arrodillada.

Te sueño como a un Príncipe

de los cuentos de Hadas

como a un vikingo rubio

con escudo de plata.

 

¡Qué bien quererte mucho

hasta quedar exhausta!

¡Qué bien sentirme siempre,

--¡Dios mío!—enamorada!

Me da miedo el vacío

que me queda en el alma,

el frío que me hiela

cuando el hechizo pasa.

 

Yo quiero amarte mucho,

con un amor sin pausa,

con un amor sin término,

como los dioses aman,

como los astros, como

las bestias y las plantas.

 

Siento celos del leño

que acaricia la llama…

¡Igual me abrasaría

si tu me acariciaras!

 

Susana March

Cuadro: "De la mano del amor" de Miguel O. Menassa

lunes, 29 de enero de 2024

IMPOSIBLE

 

 


IMPOSIBLE

 

 

Imposible saber cuándo ese rincón de mi alma se

ha dormido

y cuándo volverá otra vez a tomar parte en más fiestas íntimas

o si ese trozo se fue para siempre

o bien si fue robado y se encuentra íntegro en otro

imposible saber si el árbol primitivo adentro de tu ser

siente todavía el viento milenario

si tú recuerdas el canto de la madre cuaternaria

y los grandes gritos de tu rapto

y la voz sollozante del océano que acababa de abrir

los ojos

y agitaba las manos y lloraba en su cuna

para vivir no necesitamos tantos horizontes

las cabezas de amapola que hemos comido sufren por nosotros

mi almendro habla por una parte de mí mismo

yo estoy cerca y estoy lejos

tengo centenares de épocas en mi breve tiempo

tengo miles de lenguas en i ser profundo

cataclismos de la tierra accidentes de planetas

y algunas estrellas de luto

¿Recuerdas cuando eras un sonido entre los árboles

y cuando eras un pequeño rayo vertiginoso?

Ahora tenemos la memoria demasiado cargada

Las flores de nuestras orejas palidecen

A veces veo reflejos de plumas en mi pecho

no mires con tantos fantasmas

Quiero dormir quiero oír otra vez las voces perdidas

como los cometas que han pasado a otros sistemas

¿En dónde estábamos? ¿En qué luz en qué silencio?

¿En dónde estaremos?

Tantas cosas tantas cosas tantas cosas

Yo soplo para apagar tus ojos

¿Recuerdas cuando eras un suspiro entre dos ramas?

 

Vicente Huidobro

Cuadro: "No servirá de nada" de Miguel Oscar Menassa

 

 

domingo, 28 de enero de 2024

VUELVO HACIA MÍ

 

VUELVO HACIA MÍ

 

 

Vuelvo hacia mí. regreso.

Vengo

de donde nunca quisiera ir,

de donde dicen que debiera estar:

donde están todos.

Pero allí nunca hay nadie.

Y entro. Y voy a mí,

donde estoy siempre, aunque me llamen;

aunque quiera salir; aunque me obliguen.

(Oh, no. Quédate. Y sigo.

Y allí están mis paisajes,

mis labios, mis palabras.

U mi yerba o prodigio).

Pero vuelven.

Inesperados, vuelven.

Y estallan con su voz de estomino.

Y derriban mis labios.

Y abortan mi prodigio de yeerba.

Y van cerrando párpados, postigos.

Y vienen.

Interminables vienen.

Y otra vez las palabras adultas

-esas que nunca entiendo- me

atormenta, convergen.

Y me llevan

donde nunca quisiera ir:

donde están todos.

Allí donde no hay nadie.

Por eso-camino hacia mí misma

no me busquéis- regreso.

 

Trina Mercader

Cuadro: "Para llegar" de Miguel Oscar Menassa

 

 

 

 

sábado, 27 de enero de 2024

DESDE LOS CUATRO PUNTOS CARDINALES

 

DESDE LOS CUATRO

PUNTOS CARDINALES

 

 

Desde los cuatro puntos cardinales

de nuestro buen planeta

-joven, pese a sus múltiples arrugas-,

miles de inteligencias

poderosas y activas,

para ensanchar los campos de la ciencia,

tan vastos ya que la razón se pierde

en sus frondas inmensas,

acuden a la cita que el Progreso

les da desde su templo de cien puertas.

Obreros incansables, ¡yo os saludo!

Llena de asombro y de respeto llena,

viendo como la Fe que siguió un día

hacia el desierto al santo anacoreta,

hoy con la misma venda transparente

hasta el umbral de lo imposible os lleva.

¡Esperad y creed!, crea el que cree,

y ama con doble ardor aquel que espera.

Pero yo en el rincón más escondido

y también más hermoso de la tierra,

sin esperar a Ulises

(que el nuestro ha naufragado en la tormenta),

semejante a Penélope

tejo y destejo sin cesar mi tela,

pensando que ésta es del destino humano

la incansable tarea,

y que ahora subiendo, ahora bajando,

unas veces con luz, otras a ciegas,

cumplimos nuestros días y llegamos

más tarde o más temprano a la ribera.

 

Rosalía de Castro

Cuadro: "Obseervando la experiencia" de Miguel Oscar Menassa

viernes, 26 de enero de 2024

LA PASIÓN DESVELADA

 

 

LA PASIÓN DESVELADA

 

 

Dame tu voz antigua en cuyo acento escucho

el rumor de los bosques primitivos,

el canto misterioso de los seres selváticos,

el grito de agonía

de la primera virgen violada.

Dame tu voz extinguida,

aquella que cantaba hace milenios

en las frondosas selvas sin historia,

aquella que sonaba en el murmullo

de las límpidas fuentes intocadas.

Yo fui la gota de agua,

o un pájaro aturdido cruzando el aire nuevo

de la aurora del mundo;

acaso un pez de oro sobre cuyas escamas

probó el sol la dorada destreza de sus rayos.

Mas era ya la misma doliente criatura

que ahora soy, consumida de sueños y tristezas,

en el ardiente caos del Paraíso,

con los ojos abiertos al secreto de Dios.

Es tu voz el puente por donde regreso,

milenios y milenios traspasando,

a mi libre existencia de agua fresca,

de verde candidez. Mi carne gime

escuchando tu voz como si oyera

la llamada lejana y misteriosa

de las tribus sin nombre.

Rituales

de sangre y fuego en el brutal nocturno,

aullidos fugitivos y, en la hierba,

mi cuerpo -¿de mujer?, ¿de reptil?, ¿de insecto? –hollado

por la bárbara dulzura

de la pasión del mundo

 

Susana March

Cuadro: "Pasión humana" de Miguel Oscar Menassa

 

 

 

 

lunes, 22 de enero de 2024

ILUSIONES PERDIDAS

 


ILUSIONES PERDIDAS

 

 

Hoja del árbol caída en infancia

hoja caída de rodillas

en el centro de su olvido

dulce juguete de esperanzas y relámpagos

sangrando la cabeza malherida

como las ilusiones ópticas

en su palacio de muerte inolvidable

constante barco de corazón doliente

entre naufragio y sombra apresurada.

 

Hoja del nudo caído en árbol caído en infancia

adónde te arrastran hoja de dulce corazón

y los excesos del fuego de las águilas visuales

hojas de las ramas calefaccionables

detenidas en el aire

prontas a podredumbre entre sus propios brazos

como las aguas embrujadas.

 

Vicente Huidobro

 

 

CERRÉ MI PUERTA AL MUNDO

 


CERRÉ MI PUERTA AL MUNDO

 

 

Cerré mi puerta al mundo;

se me perdió la carne por el sueño…

Me quedé, interno, mágico, invisible,

desnudo como un ciego.

Lleno hasta el mismo borde de los ojos,

me iluminé por dentro.

Trémulo, transparente,

me quedé sobre el viento,

igual que un vaso limpio

de agua pura,

como un ángel de vidrio

en un espejo.

 

Emilio Prados

Cuadro: "Con el tiempo" de Miguel Oscar Menassa

 

 

domingo, 21 de enero de 2024

VIAJERO

 


VIAJERO

 

Qué clima es éste de arenas movedizas y fuera de su edad

Qué país de clamores y sombreros húmedos

en vigilancia de horizontes

qué gran silencio por la tierra sin objeto

preferida sólo de algunas palabras

que ni siquiera cumplen su destino

no es cambiar la tristeza por una ventana o una flor razonable

ni es un mar en vez de un recuerdo

es una aspiración adentro de su noche

es la vida con todas sus semillas

explicándose sola y decorada como montaña que se despide

es la lucha de las horas y las calles

es el aliento de los árboles invadiendo las estrellas.

 

Son los ríos derrochados

es el hecho de ser amado y sangrar entre las alas

de tener carne y ojos hacia toda armonía

y bogar de fondo a fondo entre fantasmas reducidos

y volar como muertos en torno al campanario

andar por el tiempo huérfano de sus soles

de sueño a realidad y realidad a visión enredada de noche

y siempre en nombre en diálogo secreto

en salto de barreras siempre en hombre.

 

Vicente Huidobro


viernes, 19 de enero de 2024

CUANDO CALLAS

 


CUANDO CALLAS

 

 

Cuando callas

también hablas de ti mismo.

 

Cuando callas un secreto

conozco tu fidelidad de amigo.

 

Cuando callas tu propio dolor

conozco tu fortaleza.

 

Cuando callas ante el dolor ajeno

conozco tu impotencia y tu respeto.

 

Cuando callas ante la injusticia

conozco tu miedo y tu complicidad.

 

Cuando callas ante lo imposible

conozco tu madurez y dominio.

 

Cuando callas ante la estupidez ajena

conozco tu sabiduría.

 

Cuando callas ante los fuertes y poderosos

conozco tu temor y cobardía.

 

Cuando callas ante lo que ignoras

conozco tu prudencia.

 

Cuando callas tus propios méritos

conozco tu humildad y grandeza.

 

El silencio es el tiempo donde el sabio medita.

La cárcel de la que huye el necio.

 

Siembra para ser tu mismo…

 

George Eliot

Cuadro: "No servirá de nada" de Miguel Oscar Menassa

martes, 16 de enero de 2024

ES DECIR

 


ES DECIR

 

 

En tiempo húmedo los sueños

hacen rechinar las puertas

 

Sin molestar a los niños

los fatigados sacuden su palidez

 

Ardor de los pequeños

que desplazan el invierno con sus mentiras

 

Durante el deshielo de los espejos

una mano queda adherida al invierno de los cristales

 

Atormentados por pastores celestes

los cazadores de caricias se pierden en las callejuelas

 

Allí donde se aglomeran las plegarias

la belleza usa su máscara de escalofrío

 

Solemne avenida de las arrugas

viaje sin retorno para evitar reconocerse

 

Una alegría plegable para uso de los viajeros

un abrigo para soportas el frío de las preguntas

 

Quizás convenga esperar

el vino añejo en la buena época de los perfiles,

en la saturación del coloquio consigo mismo,

en la afectada simplicidad para afrontar playas ardientes.

 

Quizás convenga esperar

la hora de la creación en que las tinieblas se desnudan

 

Y arriba en el lugar que corresponde al desplazado invierno

sólo hay un espectador

el último de los últimos

dispuesto siempre a quedarse.

 

Aldo Pellegrini

Cuadro: "Una orquesta tu voz" de Miguel Oscar Menassa