sábado, 3 de agosto de 2013

MADRIGAL DE VERANO


MADRIGAL DE VERANO 

Junta tu roja boca con la mía,
¡Oh estrella la gitana!
bajo el oro solar del mediodía
morderé la manzana.

En el verde olivar de la colina
hay una torre morena,
del color de tu carne campesina
que sabe a miel y aurora.

Me ofreces en tu cuerpo requemado,
el divino alimento
que da flores al cauce sosegado
y luceros al viento.

¿Cómo a mí te entregaste, luz morena?
¿por qué me diste llenos
de amor tu sexo de azucena
y el rumor de tus senos?

¿No fue por mi figura entristecida?
¡Oh mis torpes andares!
¿Te dio lástima acaso de mi vida,
marchita de cantares?

¿Cómo no has preferido a mis lamentos
los muslos sudorosos
de un San Cristóbal campesino, lentos
en el amor y hermosos?

Danaide del placer eres conmigo.
Femenino Silvano.
Huelen tus besos como huele el trigo
reseco del verano.

Entúrbiame los ojos, con tu canto,
deja tu cabellera
extendida y solemne como un manto
de sombra en la pradera.

Píntame con tu boca ensangrentada
un cielo del amor,
en un fondo de carne la morada
estrella de dolor.

Mi pegaso andaluz está cautivo
de tus ojos abiertos;
volará desolado y pensativo
cuando los vea muertos.

Y aunque no me quisieras te querría
por tu mirar sombrío,
como quiere la alondra al nuevo día,
sólo por el rocío.

Junta tu roja boca con la mía,
¡Oh Estrella la gitana!
Déjame bajo el claro mediodía
consumir la manzana.

Federico García Lorca

viernes, 2 de agosto de 2013

Tiempo de estío: el verano, el mar, la playa


Sé que Estoy Vivo

Sé que estoy vivo en este bello día
acostado contigo. Es el verano.
acaloradas frutas en tu mano
vierten su espeso olor al mediodía.

Antes de aquí tendernos no existía
este mundo radiante. ¡nunca en vano
al deseo arrancamos el humano
amor que alas estrellas desafía!

Hacia el azul del mar corro desnudo.
Vuelvo a ti como al sol y en ti me anudo,
nazco en el esplendor de conocerte.

Siento el sudor ligero de la siesta.
Bebemos vino rojo. Esta es la fiesta
en que más recordamos a la muerte.

Jorge Gaitán Durán
Colombia - 1924

jueves, 1 de agosto de 2013

Tiempo de estío: el verano, el mar, la playa


Playa

A Federico García Lorca

Las barcas de dos en dos,
como sandalias al viento
puestas a secar al sol.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Sobre la arena tendido
como despojo del mar
se encuentra un niño dormido.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Y más allá, pescadores
tirando de las maromas
amarillas y salobres.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Manuel Altolaguirre
España 1905
“Las islas invitadas y otros poemas”

ESTIVAL

ESTIVAL 

En una roja tarde de verano
Cruzó como una sombra penitente,
El calmoso perfil de un indigente
Alargando doquier la débil mano.

Rumorosa de júbilo la gente
Veía con desdén al pobre anciano,
¡era un parque de fiesta, donde en vano
Suplicaba el ayuno amargamente!

Luego, desengañada, paso a paso
La trémula visión de la pobreza
Perdióse entre las sombras del ocaso.

En la mugrosa túnica que huía
El sol en un milagro de grandeza
Lloraba una radiante pedrería.

César Vallejo
Perú 1892-1938


viernes, 26 de julio de 2013

Tiempo de estío - Noches de Verano


Retornos del Amor en una Noche de Verano

A tientas el amor, a ciegas en lo oscuro
tal vez entre las ramas, madura, alguna estrella,
vuelvo a sentirlo, vuelvo,
mojado de la escarcha caliente de la noche,
contra el hoyo de mentas tronchadas y tomillos.

Es él, único, solo, lo mismo que mi mano,
la piel desparramada de mi cuerpo, la sombra
de mi recién salido corazón, los umbrosos
centros más subterráneos de mi ser lo querían.

Vuelve único, vuelve
como forma tocada nada más, como llena
palpitación tendida cubierta de cabellos,
como sangre enredada en mi sangre, un latido
dentro de otro latido solamente.

Mas las palabras ¿dónde?
Las palabras no llegan. No tuvieron espacio
en aquel agostado nocturno, no tuvieron
ese mínimo aire que media entre dos bocas
antes de reducirse a un clavel silencioso.

Pero un aroma oculto se desliza, resbala,
me quema un desvelado olor a oscura orilla.
alguien está prendiendo por la yerba un murmullo.
es que siempre en la noche del amor pasa un río.

Rafael Alberti
España 1902-1999
Del libro “Retornos de lo vivo lejano” 1952

jueves, 25 de julio de 2013

Tiempo de estío - Noches de verano


Noche de Verano

Pulsas, palpas el cuerpo de la noche,
verano que te bañas en los ríos,
soplo en el que se ahogan las estrellas,
aliento de una boca,
de unos labios de tierra.

Tierra de labios, boca
donde un infierno agónico jadea,
labios en donde el cielo llueve
y el agua canta y nacen paraísos.

Se incendia el árbol de la noche
y sus astillas son estrellas,
son pupilas, son pájaros.
Fluyen ríos sonámbulos.
Lenguas de sal incandescente
contra una playa oscura.

Todo respira, vive, fluye:
la luz en su temblor,
el ojo en el espacio,
el corazón en su latido,
la noche en su infinito.

Un nacimiento oscuro, sin orillas,
nace en la noche de verano,
en tu pupila nace todo el cielo.

Octavio Paz
México 1914-1998

miércoles, 24 de julio de 2013

Tiempo de estío - Noches de verano

Noche de Verano

Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones
del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
en el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias,
simétricos dibujan
sus negras sombras en la arena blanca.
En el cénit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminadas.
Yo en este viejo pueblo paseando
solo, como un fantasma.

Antonio Machado
España 1875-1939
Del libro “Campos de Castilla”

sábado, 20 de julio de 2013

LOS PASOS LEJANOS


LOS PASOS LEJANOS

Mi padre duerme. Su semblante augusto
figura un apacible corazón;
está ahora tan dulce…
si hay algo en él de amargo, seré yo.

Hay soledad en el hogar; se reza;
y no hay noticias de los hijos hoy.
Mi padre se despierta, ausculta
la huida a Egipto, el restañante adiós.
Está ahora tan cerca;
si hay algo en él de lejos, seré yo.

Y mi madre pasea allá en los huertos,
saboreando un sabor ya sin sabor.
Está ahora tan suave,
tan ala, tan cálida, tan amor.

Hay soledad en el hogar sin bulla,
sin noticias, sin verde, sin niñez.

Y si hay algo quebrado en esta tarde,
y que baja y que cruje,
son dos viejos caminos blancos, curvos.
Por ellos va mi corazón a pie.

César Vallejo
“Canciones del Hogar”


Dedicatoria al padre


Mi Padre Ha Muerto

A pleno silencio es cuando escribo
los versos más hermosos.

Hoy hubiese querido abrazar a mi padre
y no fue posible.
Mis hijos tironeaban de mí
para que no cayera
en el abismo de sus brazos.

Hicimos ejercicios de fuerza y los vencí.
Ellos fueron alegres por mi juventud
y porqué no decirlo
antes de los juegos
el mayor dudaba de mis fuerzas.

No fue fácil vencerlo
hubo un instante
donde lo que reinaba
era el equilibrio.
Después
su brazo fue cediendo
lentamente y comenzamos a reir
a festejar
con amplias risas cristalinas
haber comprendido
que la conversación que manteníamos
aún no había concluido.

Después de los juegos
yo también estaba contento
y mientras me bañaba
tuve fantasías
de viajar con mis hijos al mar.

Dejaba que el agua cayera sobre mí
hasta confundirme con ella.
Mi cálida espuma tocaba
levemente los pies de los pequeños
y grandes oleadas de inmensidad
jugaban con los grandes
alegremente pero con firmeza
el juego de la vida:

Vencer y con la misma pasión
ser vencido.

Ha nacido el padre de mis hijos
y en ese remolino
semejante a la propia locura
donde mañana no habrá nada de hoy
en esa alegría
mi padre ha muerto.

Miguel Oscar Menassa



Dedicatoria al padre


Él era mi Padre

Él era mi padre
y caminaba siempre unos pasos
delante de todas las mujeres.

Yo era su hijo
y lo reconocía siempre
por su soledad.

Después cuando crecí
y podía correr para alcanzarlo
él tuvo un amigo.
me miraba largamente a los ojos
y yo nunca podía sostener su mirada.

Aún hubo un después
él me contaba historias
y mientras me contaba
perdía la mirada.

Era un país lejano
el que había en sus ojos
y yo no estaba.

Con tiempo
con palabras
me acostumbraré al vacío.

Miguel Oscar Menassa