sábado, 31 de enero de 2026

COMO LA MAR, LOS BESOS

 

COMO LA MAR, LOS BESOS

 

No importan los emblemas

ni las vanas palabras ue son un soplo sólo.

Importa el eco de lo que oí y escucho.

Tu voz, que muerta vive, como yo que al pasar

aquí aún te hablo.

 

Eras más consistente

más duradera, o porque te besase,

ni porque en ti asiera firme a la existencia.

Sino porque como la mar

después que arena invade temerosa se ahonda.

En verdes o en espumas la mar, feliz, se aleja.

Como ella fue y volvió tú nunca vuelves.

 

Quizá porque, rodada

sobre playa sin fin, no pude hallarte.

La huella de tu espuma,

cuando el agua se va, queda en los bordes.

 

Solo bordes encuentro. Sólo el filo de voz que en mí

        quedara.

Como un alga tus besos.

Mágicos en la luz, pues muertos tornan.

 

Vicente Aleixandre

Cuadro: "Celebración en el mar" de Miguel O. Menassa

viernes, 30 de enero de 2026

CONVERSACIÓN

 

CONVERSACIÓN

 

Los muertos pocas veces libertad

alcanzáis a tener, pero la noche

que regresáis es vuestra,

vuestra completamente.

 

Amada mía, remordimiento mío,

la nuit c’est toi cuando estoy solo

y vuelves tú, comienzas

en tus retratos a reconocerme.

 

¿Qué daño me recuerda tu sonrisa?

¿Y cuál dureza mía está en tus ojos?

¿Me tranquilizas porque estuve cerca

de ti en algún momento?

 

La parte de tu muerte que me doy,

la parte de tu muerte que yo puse

de mi cosecha, cómo poder pagártela…

ni la parte de vida que tuvimos juntos.

 

Cómo poder saber que has perdonado,

conmigo sola en el lugar del crimen?

Cómo poder dormir, mientras que tú tiritas

en el rincón más triste de mi cuarto?

 

Jaime Gil de Bidedma

Cuadro: "Conversaciones" de Miguel O. Menassa

 

jueves, 29 de enero de 2026

ODA A LA SOLEDAD

 


ODA A LA SOLEDAD

 

Ah soledad,

Mi vieja y sola compañera,

Salud.

Escúchame tú ahora

Cuando el amor

Como por negra magia de la mano izquierda

Cayó desde su cielo,

Cada vez más radiante, igual que lluvia

De pájaros quemados, apaleando hasta el quebranto,

Y quebrantaron

Al fin todos sus huesos,

Por una diosa adversa y amarilla

Y tú, oh alma,

Considera o medita cuántas veces

Hemos pecado en vano contra nadie

Y una vez más aquí fuimos jusgados

Una vez más oh dios, en el banquillo

De la infidelidad y las irreverencias.

Así pues, considera,

Considérate, oh alma,

Para que un día seas perdonada,

Mientras ahora escuchas impasible

O desasida al cabo

De tu mortal miseria

La caída infinita

De la sonata opus

Ciento veintiséis

De Mozart

Que apaga en tan insólita

Suspensión de los tiempos

La sucesiva imagen de tu culpa

Ah soledad,

Mi soledad amiga, lávame,

Como a quien nace, en tus aguas australes

y pueda yo encontrarte,

descender de tu mano,

bajar en esta noche,

en esta noche séptuple del llanto,

los mismos siete círculos que guardan

en el centro del aire

tu recinto sellado.

 

José Ángel Valente

Cuadro: "Hoy también" de Miguel O. Menassa

 

lunes, 26 de enero de 2026

FIDELIDAD

 


FIDELIDAD

 

Creo en el hombre. He visto

espaldas astilladas a trallazos,

almas cegadas avanzando a brincos

(espadas a caballo

del dolor y del hambre). Y he creído.

 

Creo en la paz. He visto

altas estrellas, llameantes ámbitos

amanecientes, incendiando ríos

hondos, caudal humano

hacia otra luz: he visto y he creído.

 

Creo en ti, patria. Digo

lo que he visto: relámpagos

de rabia, amor en frío, y un cuchillo

 

chillando, haciéndose pedazos

de pan: aunque hoy hay solo sombra, he visto

y he creído.

 

Blas de Otero

Del libro: Pido la paz y la palabra, 1955

Cuadro: "Hasta alcanzar el poema" de Miguel O. Menassa

domingo, 25 de enero de 2026

DOMINGO POR LA TARDE

 


DOMINGO POR LA TARDE

 

Domingo por la tarde en la ciudad inerte.

Me llaman los portales desdentados,

como boca de vieja

que cantase canciones de niñez.

Las sombras en la piedra.

Las nubes enganchadas en la torre,

pinchadas, desangrándose.

Los niños que se aburren,

que se espían en torno de la fuente,

sin entender por qué

siempre han de inventar juegos.

Enredado a mis pasos,

el tiempo se demora sin oficio,

igual que una pelota desinflada.

De pronto me parece que te busco

desde otros años y desde otra luz,

mi ciudad estancada de domingo,

que voy desentrañando con paciencia y esfuerzo,

pieza por pieza, la perdida imagen,

descifrando sus signos.

Me paro unos instantes trastornada en mitad de la acera,

herida por la aguja alevosa del futuro,

me tropiezo con alguien

--“¿en qué va usted pensando?”—

y le pido perdón atolondradamente,

hombre o mujer, no sé, llevaba abrigo oscuro.

Tal vez me va siguiendo con la vista

mientras reemprendo mi paseo sin rumbo,

mi zigzag indolente de domingo

por las calles angostas y sombrías, en espera de nada,

tan solo, en todo caso, de que la noche borre la ciudad.

 

Carmen Martín Gaite

Cuadro:"Viste el color" de Miguel O. Menassa

sábado, 24 de enero de 2026

EL CINE DE LOS SÁBADOS

 


EL CINE DE LOS SÁBADOS

 

Maravillas del cine galerías

de luz parpadeante entre silbidos

niños con sus mamás que iban abajo

entre panteras un indio se esfuerza

por alcanzar los frutos más dorados

Ivonne de Carlo, baila en Scherezade

no sé si danza musulmana o tango

amor de mis quince años marilyn

ríos de la memoria tan amargos

luego la cena desabrida y fría

y los ojos ardiendo faros.

 

Antonio Martínez Sarrión

De: Teatro de operaciones, 1960

Cuadros: "Pequeños en esa inmensidad que nos rodea" de Miguel O. Menassa

jueves, 22 de enero de 2026

TUS CARTAS SON UN VINO

 


TUS CARTAS SON UN VINO

A mi gran Josefina adorada

 

Tus cartas son un vino

que me trastorna y son

el único alimento

para mi corazón.

 

Desde que estoy ausente

no sé sino soñar,

igual que el mar tu cuerpo,

amargo igual que el mar.

 

Tus cartas apaciento

metido en un rincón

y por redil y hierba

les doy mi corazón.

 

Aunque bajo la tierra

mi amante cuerpo esté,

escríbeme, paloma

que yo te escribiré.

 

Cuando me falte sangre

con zumo de clavel,

y encima de mis huesos

de amor cuando papel.

 

Miguel Hernández

Cuadro: "La sal de la vida" de Miguel O. Menassa

sábado, 17 de enero de 2026

SIGO EN LA SOMBRA, LLENO DE LUZ; ¿EXISTE EL DÍA?

 


SIGO EN LA SOMBRA, LLENO DE LUZ;

¿EXISTE EL DÍA?

 

Sigo en la sombra, lleno de luz; ¿existe el día?

¿Esto es mi tumba o es mi bóveda materna?

Pasa el latido contra mi piel como una fría

losa que germinara caliente, roja, tierna.

 

Es posible que no haya nacido todavía,

o que haya muerto siempre. La sombra me gobierna.

Si esto es vivir, morir no sé yo qué sería,

ni sé lo que persigo con ansia tan eterna.

 

Encadenado a un traje, parece que persigo

desnudarme, librarme de aquello que no puede

ser yo y hace turbia y ausente la mirada.

 

Pero la tela negra, distante, va contigo

sombra con sombra, contra la sombra hasta que ruede

a la desnuda vida creciente de la nada.

 

Miguel Hernández

Cuadro: "Pentagrama de luz" de Miguel O. Menassa

 

 

viernes, 9 de enero de 2026

NO MEDIA MÁS DISTANCIA QUE UN OTERO...


 NO MEDIA MÁS DISTANCIA QUE UN OTERO…

 

No media más distancia que un otero

entre la ausencia mía y tu presencia

y sin embargo, amor, está mi ausencia

pendiente de tu puerta de romero.

 

Como muere, doliéndose, el cordero

destetado y sin madre ni asistencia,

así, de esta dulcísima dolencia,

de no verte estoy viendo que me muero.

 

Inútil es mi oreja sin tus voces,

inútiles mis ojos y mi pelo

hasta que tu amistad los coge y toca.

 

Mi mejilla se mustia sin  tus roces,

mi paz de guerra está, mi amor de duelo…

¡A tanto obliga un beso de tu boca!

 

Miguel Hernández 

Cuadro: "Amor a corazón abierto" de Miguel O. Menassa


NO ME CONFORMO, NO: ME DESESPERO...

 

 

NO ME CONFORMO, NO: ME DESESPERO…

 

No me conformo, no: me desespero

como si fuera un huracán de lava

en el presidio de una almendra esclava

o en el penal colgante de un jilguero.

 

Besarte fue besar un avispero

que me clava al tormento y me desclava

y cava un hoyo fúnebre y lo cava

dentro del corazón donde me muero.

 

No me conformo, no: ya es tanto y tanto

idolatrar la imagen de tu beso

y perseguir el curso de tu aroma.

 

Un enterrado vivo por el llanto,

una revolución dentro de un hueso,

un rayo soy sujeto a una redoma.  

 

Miguel Hernández

De: “El rayo que no cesa”

Cuadro: "Látigos de piel" de Miguel O. Menassa

 


EL MUNDO ES COMO APARECE...

 


EL MUNDO ES COMO APARECE…

 

El mundo es como aparece

ante mis cinco sentidos,

y ante los tuyos que son

las orillas de los míos.

El mundo de los demás

no es el nuestro: no es el mismo.

Lecho del agua que soy,

tú, los dos, somos el río

donde cuanto más profundo

se ve más despacio y límpido.

Imágenes de la vida:

cada vez las recibimos,

nos reciben entregados

más unidamente a un ritmo.

Pero las cosas se forman

con nuestros propios delirios.

El aire tiene el tamaño

del corazón que respiro

y el sol es como la luz

con que yo le desafío.

Ciegos para los demás,

oscuros, siempre remisos,

miramos siempre hacia adentro,

vemos desde lo más íntimo.

Trabajo y amor me cuesta

conmigo así, ser contigo;

aparecer, como el agua

con la arena, siempre unidos.

Nadie me verá del todo

ni es nadie como lomito.

Somos algo más que vemos,

algo menos que inquirimos.

Algún suceso de todos

pasa desapercibido.

Nadie nos ha visto. A nadie

ciegos de ver, hemos visto.  

 

Miguel Hernández

Cuadro: "El primer día de primavera" de Miguel O. Menassa

 

 

LA GITANILLA

 


LA GITANILLA

 

Maravillosamente danzaba. Los diamantes

negros de sus pupilas vertían su destello;

era bello su rostro, era un rostro tan bello

como el de las gitanas de Miguel Cervantes.

 

Ornábase con rojos claveles detonantes

la redondez obscura del casco del cabello,

y la cabeza, firme sobre el bronce del cuello,

tenía la pátina de las horas errantes.

 

Las guitarras decían en sus cuerdas sonoras

las vagas aventuras y las errantes horas,

volaban los fandangos, daba el clavel fragancia;

 

la gitana, embriagada de lujuria y cariño,

sintió cómo caía dentro de su corpiño

el bello luis de oro del artista de Francia.

 

Rubén Darío

Cuadro: "Pájaro de luz" de Miguel O. Menassa