martes, 14 de noviembre de 2017
domingo, 12 de noviembre de 2017
ALGO DEBE MORIR CUANDO ALGO NACE... - Tomás Segovia
ALGO DEBE MORIR CUANDO ALGO NACE…
Algo
debe morir cuando algo nace;
debe
ser sofocado, y su sustanciachupada para ser riego o lactancia
en que otro ser su urgencia satisface.
mientras muerdo en la cándida abundancia
de tus dos pechos; no habrá ya otra instancia
en que tu cuerpo con mi cuerpo enlace;
anfractuosa de tu sexo alpino.
Tú a otra luz amaneces; yo declino.
mi reprimida hambre te alimenta,
y el yermo de mi lecho te cimenta.
sábado, 11 de noviembre de 2017
LLUVIA
LLUVIA
ENTONCES
comprendimos que la lluvia también era hermosa.
Unas
veces cae mansamente y uno piensa en los cementerios abandonados.Otras veces cae con furia y uno piensa en los maremotos que se han tragado tantas espléndidas islas de extraños nombres.
De
cualquier manera la lluvia es saludable y triste.
Sus
tambores acunan nuestras noches y la lectura corre a su lado por los canales
del sueño.
Tú
venías hacia mí y los otros seres pasaban.
No
habían despertado todavía al amor, no sabían nada de nosotros.De nuestro gran secreto.
Ignoraban la intimidad de nuestros abrazos voluptuosos, la ternura de nuestra fatiga.
Acaso
los rostros amigos, las fotografías, los paisajes que hemos visto juntos,
tantos gestos que hemos entrevisto o sospechado, los ademanes y las palabras de
ellos. Todo, todo ha desaparecido y
estamos solos bajo la lluvia, solos en nuestro compartido, en nuestro
apretado destino, en nuestra posible muerte única, en nuestra posible
resurrección.
Te
quiero con toda la ternura de la lluvia.
Te
quiero con toda la violencia de la lluvia.Te quiero con todos los tambores de la lluvia.
Te quiero con todos los violines de la lluvia.
Aún
tenemos fuerzas para subir la callejuela empinada. Recién estamos descubriendo
los puentes y las casas, las venas y las luces, los barcos y los horizontes.
Tú
estás arriba, suntuosa y bíblica, pero tan humana; increíble, pero tan real;
numerosa, pero tan mía.
Yo
te veo hasta en la sombra imprecisa del sueño.
Oh,
visitante.Ya es seguro que ningún desvío nos separará.
Iguales luces señaleras nos atraen hacia la compartida vida, hacia el destino único.
Ni en nuestra carne ni en nuestro espíritu nunca pasaremos línea del otoño.
Porque la intensidad de nuestro amor es tan grande, tan
poderosa que no nos daremos cuenta cuando todo haya muerto, cuando tú y yo seamos dos sombras y todavía estemos pegados, juntos, subiendo siempre la callejuela sin fin de una pasión irremediable.
Oh,
visitante.
Estoy
lleno de tu vida y de tu muerte. Estoy tocado de tu destino.Al extremo de que nada te pertenece sino yo. Al extremo de que nada me pertenece sino tú.
Sin embargo yo quería hablar de la lluvia, igual, pero distinta, ya al caer sobre los jardines, ya al deslizarse por los muros, ya al reflejar sobre el asfalto las súbitas, las fugitivas luces
rojas de los automóviles, ya al inundar los barrios de nuestra solidaridad y de nuestra congoja, los humildes barrios de los trabajadores.
La
lluvia es bella y triste y acaso nuestro amor sea bello y triste, y acaso esa
tristeza sea una manera sutil de la alegría. Íntima, recóndita alegría.
Estoy
tocado de tu destino.
Oh,
lluvia. Oh, generosa.
Raúl González Tuñón
miércoles, 8 de noviembre de 2017
UNA MUJER ESCRIBE ESTE POEMA
UNA
MUJER ESCRIBE ESTE POEMA
Una
mujer escribe este poema
donde
puede a cualquier hora de un día que no importaen el siglo de la avitaminosis
y la cosmonáutica
tristeza deseo no sabe qué
esperando la bayoneta o el obús
una mujer escribe este poema
sin atributos
a desvergüenza y dentellada
fogosa inalterable arrepentida pudriéndose
caemos por turno frente a las estrellas
todos tenemos que morir
no hay nada más ilustre que la sangre
una mujer escribe este poema
qué estúpida la línea que divide sol de sombra
el crepúsculo pasa
acumulándose al final de las azoteas
supimos de pronto de una trombosis coronaria
existe soledad
sonó una bomba
vean si me han roto los lentes de contacto
una mujer escribe este poema
separa quince pesos para el alquiler
mi amigo viejo
se desprende del mediodía por la próstata
bailamos
sigue la preparación combativa
no pasarán
una mujer escribe este poema
como quien ha perdido el tiempo para siempre
creo en el corazón de Dense Darval
hemos ganado porque morimos muchas veces
parece que tengo un derrame de sinovia
no hay tiempo para la poesía
de veras que los fríjoles se han demorado en hervir
te juro que mañana presentaré el divorcio
una mujer escribe este poema
cómo hay fantasmas a la siete en mi pecho
entablillé una rama a la areca que está triste
mamá tu no sabes la falta que me haces
si suena la alarma aérea
recojan a los niños que duermen en la cuna
voy a guardar este retrato del Che
como calló el canario traje un tenor a casa
una mujer escribe este poema
cargada de ultimátum
de pólvora
de rimel
verde contemporánea lela
entre el uranio
y
el cobalto
trébol de la esperanza
convaleciente de amor
tramposa hasta el éxtasis
tonta como balada
neurótica metiendo
sueños en una alcancía
ninfa del trauma
novia de los cuchillos
jugando a no perder la luz en el último tute
una mujer escribe este poema.
Carilda Oliver Labra
De “Desaparece la memoria”
martes, 7 de noviembre de 2017
LA OBSESIÓN
LA OBSESIÓN
Tú. Siempre tú.
Ahí estás,moscardón verde,
hocicándome testarudo,
batiendo con zumbido interminable
tus obstinadas alas, tus poderosas alas velludas,
arrinconando esta conciencia, este trozo de conciencia empobrecida,
izándola a empellones tenaces
sobre las crestas últimas, ávidas ya de abismo.
el juego un instante relaja,
salta y se aferra al gozo, a la esperanza trémula,
a la luz de Dios, a campo de estío,
a estos amores próximos que, mudos, en torno a mi angustia, me interrogan
con grandes ojos ignorantes.
Pero ya estás ahí, de nuevo,
sordo picón, ariete de la pena,
agrio berbiquí mío, carcoma de mi raíz de hombre.
quieres batir en mí,
oh torpe catapulta?
peludo abejarrón.
azorado en el aire,
sacudes como dudosos diedros de penumbra,
alas de pardo luto,
oscilantes, urgentes, implacables al cerco.
rebotado de ti, por el zigzag
de la avidez te enviscas
en tu presa,
hocicándome, entrechocándome siempre.
que afincaban la tierra, que arredraban el aire,
no me sirven mis ojos, que aprisionaron la hermosura,
no me sirven mis pensamientos, que coronaron mundos a la caza de Dios.
ante ti,
infame criatura, en tiniebla nacida,
pequeña lanzadera
que tejes ese ondulante paño de la angustia,
que me ahoga
y ya me va a extinguir como se apaga el eco
de un ser con vida en una tumba negra.
Duro,
hiriente, me golpeas una vez y otra vez,
extremo
diamantino
de
vengador venablo, de poderosa lanza.¿Qué inmensa voluntad de sombra así se obstina
contra un solo y pequeño (¡y tierno!) punto vivo de los espacios técnicos?
No, ya no más, no más, acaba, acaba,
atizonador de mi delirio,
hurgón de esto que queda de mi rescoldo humano,
menea, menea bien los últimos encendidos carbones,
y salten las altas llamas purísimas, las altas llamas cantoras,
proclamando a los cielos
la gloria, la victoria final
de una razón humana que se extingue.
domingo, 5 de noviembre de 2017
ENSEÑA A MORIR ANTES, Y QUE LA MAYOR PARTE DE LA MUERTE...
ENSEÑA
A MORIR ANTES, Y QUE LA MAYOR PARTE DE LA MUERTE ES LA VIDA, Y ÉSTA NO SE
SIENTE; Y LA MENOR, QUE ES EL ÚLTIMO SUSPIRO, ES LA QUE DA PENA
se caliente la sangre desmayada,
y por la mucha edad, desabrigada
tiembla, no pulsa ente la arteria y venas;
la boca de los años saqueada,
la vista enferme en noche sepultada,
y las potencias de ejercicio ajenas:
acariciad la tumba y monumento,
que morir vivo es última cordura.
que se pasa en contentos y locura;
y a la menor se guarda el sentimiento.
sábado, 4 de noviembre de 2017
QUIERO SABER
QUIERO SABER
Dime pronto el secreto de tu
existencia;
quiero saber por qué la
piedra no es pluma,ni el corazón un árbol delicado,
ni por qué esa niña que muere entre dos venas ríos
no se va hacia la mar como todos los buques.
lo que se queda a un lado cuando dos se sonríen,
o es sólo la frontera entre dos manos nuevas
que estrechan una piel caliente que no separa.
el mundo todo es uno, la ribera y el párpado,
ese amarillo pájaro que duerme entre dos labios
cuando el alba penetra con esfuerzo en el día.
esa dificultad de unir dos carnes íntimas,
esa separación de los pechos tocados
por una flecha nueva surtida entre lo verde.
esa caricia lenta que de noche a los cuerpos
recorre como pluma o labios que ahora llueven.
Quiero saber si hasta dar en la mar como el placer cedido.
desesperación viva de ver los brazos cortos
alzados hacia el cielo en súplicas de lunas,
cabezas doloridas que arriba duermen, bogan,
sin respirar aún como láminas turbias.
cuerpos blancos de tela echados sobre la tierra,
rocas falsas, cartones, hilos , piel , agua quieta,
pájaros como láminas aplicadas al suelo,
o rumores de hierro, bosque virgen al hombre.
si el mar es esa oculta duda que me embriaga
cuando el viento traspone crespones transparentes,
sombra, pesos, marfiles, tormentas alargadas,
lo morado cautivo que más allá invisible
se debate, o jauría de dulces asechanzas.
viernes, 3 de noviembre de 2017
LA DICHA
LA
DICHA
No.
¡Basta!
Basta
siempre.Escapad, escapad; sólo quiero,
sólo quiero tu muerte cotidiana.
el cuello febricente, la convocación de los robles,
las manos que son piedra, luna de piedra sorda
y el vientre que es el sol, el único extinto sol.
follaje entre los muslos donde ni gusanos ya viven,
porque la tierra no puede ser grata a los labios,
a esos que fueron, sí, caracoles de lo húmedo.
pie masticado días y días cuando los ojos sueñan,
cuando hacen un paisaje azul cándido y nuevo
donde una niña entera se baña sin espuma.
materia vil, vomitadora o escarnio,
palabra que pendiente de unos labios morados
ha colgado en la muerte putrefacta o el beso.
Tenerte aquí, corazón que latiste entre mis dientes larguísimos,
en mis dientes o clavo amorosos o dardos,
o temblor de tu carne cuando yacía inerte
como el vivaz lagarto que se besa y se besan.
catarata de manos de mujer con sortijas,
catarata de dijes donde pelos se guardan,
donde ópalos u ojos están en terciopelos,
donde las mismas uñas se guardan con encajes.
como la tortuga machacada por un pie desnudo,
pie herido cuya sangre, sangre fresca y novísima,
quiere correr y ser como un río naciente.
canto la dicha de amar dulces criaturas,
de amar a lo que nace bajo las piedras limpias,agua, flor, hoja, sed, lámina, río o viento,
amorosa presencia de un día que sé existe.
De “La destrucción o el amor”
jueves, 2 de noviembre de 2017
EL ÁRBOL
ÁRBOL
El árbol
jamás duerme.
Dura pierna de roble, a veces tan desnuda quiere
un sol muy oscuro.
Es un muslo piafante que un momento se para,
mientras todo el horizonte se retira con miedo.
Un árbol es un muslo que en la tierra se yergue como
la erecta vida.
No quiere ser ni blanco ni rosado,
y es verde, verde siempre como los duros ojos.
Rodilla inmensa donde los besos no imitarán jamás
falsas hormigas.
Donde la luna no pretenderá ser un sutil encaje.
Porque la espuma que una noche osara hasta rozarlo
a la mañana es roca, dura roca sin musgo.
Venas donde a veces los labios que las besan
sienten el brío del acero que cumple,
sienten ese calor que hace la sangre brillante
cuando escapa apretada entre los sabios músculos.
Sí. Una flor quiere a veces ser un brazo potente.
Pero nunca veréis que un árbol quiera ser otra cosa.
Un corazón de un hombre a veces resuena golpeando.
Pero un árbol es sabio, y plantado domina.
Todo un cielo o un rubor sobre sus ramas descansa.
Cestos de pájaros niños no osan colgar de sus yemas.
Y la tierra está quieta toda ante vuestros ojos;
pero yo sé que ella se alzaría como un mar por tocarle.
En lo sumo, gigante, sintiendo las estrellas todas rizadas
sin un viento,
resonando misteriosamente sin ningún viento dorado,
un árbol vive y puede pero no clama nunca,
ni a los hombres mortales arroja nunca su sombra.
Dura pierna de roble, a veces tan desnuda quiere
un sol muy oscuro.
Es un muslo piafante que un momento se para,
mientras todo el horizonte se retira con miedo.
Un árbol es un muslo que en la tierra se yergue como
la erecta vida.
No quiere ser ni blanco ni rosado,
y es verde, verde siempre como los duros ojos.
Rodilla inmensa donde los besos no imitarán jamás
falsas hormigas.
Donde la luna no pretenderá ser un sutil encaje.
Porque la espuma que una noche osara hasta rozarlo
a la mañana es roca, dura roca sin musgo.
Venas donde a veces los labios que las besan
sienten el brío del acero que cumple,
sienten ese calor que hace la sangre brillante
cuando escapa apretada entre los sabios músculos.
Sí. Una flor quiere a veces ser un brazo potente.
Pero nunca veréis que un árbol quiera ser otra cosa.
Un corazón de un hombre a veces resuena golpeando.
Pero un árbol es sabio, y plantado domina.
Todo un cielo o un rubor sobre sus ramas descansa.
Cestos de pájaros niños no osan colgar de sus yemas.
Y la tierra está quieta toda ante vuestros ojos;
pero yo sé que ella se alzaría como un mar por tocarle.
En lo sumo, gigante, sintiendo las estrellas todas rizadas
sin un viento,
resonando misteriosamente sin ningún viento dorado,
un árbol vive y puede pero no clama nunca,
ni a los hombres mortales arroja nunca su sombra.
Vicente Aleixandre
De “Mundo a solas"
De “Mundo a solas"
miércoles, 1 de noviembre de 2017
TENGO MIEDO - Pablo Neruda
TENGO MIEDO
Tengo miedo. La tarde es
gris y la tristeza
del cielo se abre como una
boca de muerto.Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.
que reflojo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella).
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!
sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.
Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.
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