lunes, 11 de septiembre de 2017

NUESTROS CUERPOS - María Chévez


NUESTROS CUERPOS


Transcurren estas horas de mi cuerpo.
Guarda y fascina
en los gestos
un sabor.
Salitre y oro
un azar entre los tonos,
violencia de cyclamen y de vientos
soy en él, juguete del aire
donde construyo mi canto.
Cisne y alondra,
ritmo respiratorio,
cetrina sangre hacia el olvido.
Turbia
no cubro su belleza vegetal, árida.
Inventa grandiosos torbellinos y gira
desviste y encierra
--bestia perfumada entre quimeras—
un saber extraño.
Muere y despierta
espera entre los cedros.
Rumores
brillo
lujuria
bálsamo y sonido.
NUESTROS CUERPOS
extendidos en las zonas infinitas del poema.

María Chévez

De “Poesía cotidiana”

viernes, 8 de septiembre de 2017

Poemas del Taller - Gloria Gómez


TOTS SOM CIUTADANS DEL MON

Barcelona, agosto 2017



El odio desparramado en los ríos a la luz del día
fluye en las arterias de los tumultos
acechando al viandante, apagando las risas
sucumbiendo al destrozo de la primera sonrisa.

La vida subyugada a creencias de la estepa
ahoga en sangre las dulces mejillas,
como la semilla maligna agolpada en sienes mercantes,
transporta el tedio empuñando duelos al grito desgarrador
sin distinguir colores, ni territorios, ni banderas.
Mala semilla cosechada a los mitos de una historia transgredida
recorre las venas de los viajeros,
clamando el último grito antes de atravesar
los diferentes surcos lanzados en la escollera de viejas lunas.

La boca desencajada,
el desgarro de la garganta declamando a los dioses,
la mirada oblicua ante el horror como la viva imagen
recordando batallas milenarias.
El estruendo de la multitud retumba en altos campanarios.
El hambre de la cruel semilla no conoce decretos y devora sin piedad.

Unos y otros cruzan diferentes continentes
dejando el rastro prendido en encuentros de la trastienda.
Lanzan teas encendidas en cada misterio.
El odio salta de un lado a otro
devastando campos, bosques, señoríos, escuelas,
dejando almas mutiladas,
robando sueños en el parque, 
trazando líneas resquebrajadas en la noche, 
dividiendo pueblos…
se deposita en cuerpos sin mirar horizontes, sin interrogación.

La mirada transgredida hacia lugares inhóspitos
soportando intensidades en cunas desdobladas
a infancias entre furias del horror
despliega la más temible caricatura de la vida.
El odio no conoce el honor ni teme las tinieblas,
ni atiende clemencias, ni soporta desdichas,
esparce el viento huracanado por bulevares,
reventando pólvora tras sus pies.

Va y viene,
salta por encima de las imploraciones;
va y viene,
derriba los diques de la fuerza;
va y viene,
segando la simiente sin distinguir,
envenenando la piel joven,
cegando la pupila del luchador.

Cuidado! No le dejes tocar tu piel,
ni instalarse en tu morada,
no vaya robar el alma del caminante.
Cuidado!! Cuidado!!!

Gloria Gómez Candanedo
Integrante del Taller de Poesía Grupo Cero de Alcalá de Henares

miércoles, 23 de agosto de 2017

EL POEMA.... de Pedro Salinas


EL POEMA


Y ahora, aquí está frente a mí.
Tantas luchas que ha costado,
tantos afanes en vela,
tantos bordes de fracaso
junto a este esplendor sereno
ya son nada, se olvidaron.
Él queda, y en él, el mundo,
la rosa, la piedra, el pájaro,
aquéllos , los del principio,
de este final asombrados.
¡Tan claros que se veían,
y aún se podía aclararlos!
Están mejor; una luz
que el sol no sabe, unos rayos
los iluminan, sin noche,
para siempre revelados.
Las claridades de ahora
lucen más que las de mayo.
Si allí estaban, ahora aquí;
a más transparencia alzados.
¡Qué naturales parecen,
qué sencillo el gran milagro!
En esta luz del poema,
todo,
desde el más nocturno beso
al cenital esplendor,
todo está mucho más claro.



Pedro Salinas

jueves, 10 de agosto de 2017

EL POETA..... de Pablo Neruda


EL POETA

 

Antes anduve por la vida, en medio
de un amor doloroso: antes retuve
una pequeña página de cuarzo
clavándome los ojos en la vida.
Compré bondad, estuve en el mercado
de la codicia, respiré las aguas
más sordas de la envidia, la inhumana
hostilidad de máscaras y seres.
Viví  un mundo de ciénaga marina
en que la flor de pronto, la azucena
me devoraba en su temblor de espuma,
donde puse el pie resbaló mi alma
hacia las dentaduras del abismo.
Así nació mi poesía apenas
rescatada de ortigas, empuñada
sobre la soledad como un castigo,
o apartó en el jardín de la impudicia
su más secreta flor hasta enterrarla.
Aislado así como el agua sombría
que vive en sus profundos corredores,
corrí de mano en mano, al aislamiento
de cada ser, al odio cotidiano.
Supe que así vivían, escondiendo
la mitad de los seres, como peces
del más extraño mar, y en las fangosas
inmensidades encontré la muerte.
La muerte abriendo puertas y caminos.
La muerte deslizándose en los muros.

 
Pablo Neruda

lunes, 7 de agosto de 2017

EL POETA PIDE A SU AOR QUE LE ESCRIBA


EL POETA PIDE A SU AMOR QUE LE ESCRIBA


Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.


Federico García Lorca

jueves, 3 de agosto de 2017

EL POETA EL HOMBRE


EL POETA

EL HOMBRE



-¡Ven conmigo a mirar lo que yo exploro!

Las lágrimas me nublan las pupilas!

-¿Ven conmigo a escuchar lo que yo escucho!

Sabes que soy pesadamente sordo!

-¡Mira mis naves perforar el Tiempo!

Contémplame ante el orbe, paralítico!

-¡Te arrastraré en mis iras propulsadas!

Soy la estática inercia de la mente!

-¡Yo soy el arrebato de los números!

Y yo la ceguedad antes tus cálculos!

-¡Yo soy la luz erguida ante el Misterio!

Y yo el temor que surge ante lo Incógnito!

-¡Yo soy la Libertad y el Heroísmo!

Y yo la Esclavitud y la Derrota!

-¡Te hablo de un siglo de poder y triunfo!

Soy la fuerza terrible del Pretérito!

-¡Siente mi voz tronar en los motores!

Escúchame clamar en las cavernas!

-¿No comprendes mi vértigo divino?

-¿No me ves de rodillas sobre el polvo?

-¡Soy el río celeste de la sangre!

Yo la entraña sombría de las cosas!

-¡Tengo polen de estroncio entre las manos!

Y yo un lirio cobarde que atardece!

-¡Ven a poblar conmigo el Universo!

Yo soy la Destrucción sobre la Tierra!

-Y yo la Construcción Incandescente!

Nadie ha sufrido como yo padezco!

-¡Nadie comprende como yo he entendido!

Yo soy los Mandamientos de la Angustia!

-¡Y yo la jerarquía de la Técnica!

Son falsas tus audaces evasiones!

-¡Es triste tu mortal sometimiento!

Yo soy la imploración a las imágenes!

-¡Y yo la rebelión de la criatura!

Soy la carne humillada ante el sepulcro!

-¡Y yo la integridad de la Materia!


Germán Pardo García

miércoles, 2 de agosto de 2017

EL POETA SE ACUERDA DE SU VIDA


EL POETA SE ACUERDA DE SU VIDA


Perdonadme: he dormido.
Y dormir no es vivir. Paz a los hombres.
Vivir no es suspirar o presentir palabras que aún nos vivan.
¿Vivir en ellas? Las palabras mueren
bellas son al sonar, más nunca duran.
Así esta noche clara. Ayer cuando la aurora
o cuando el día cumplido estira el rayo
final, ya en tu rostro acaso.
Con tu pincel de luz cierra tus ojos.
Duerme.
La noches es larga, pero ya ha pasado.

Vicente Aleixandre

domingo, 30 de julio de 2017

Balcones de Poesía y Luna - 13 Gloria Fuertes

Os dejamos nuestra revista número 13. Esta vez dedicada a la gran poeta Gloria Fuertes, coincidiendo con el centenario de su nacimiento. Revista realizada por los integrantes del taller de poesía Grupo Cero de Alcalá de Henares. Deseamos un feliz verano poético.

viernes, 28 de julio de 2017

EL POETA... de Antonio Machado



EL POETA


Maldiciendo su destino
como Glauco, el dios marino,
mira, turbia la pupila
de llanto, el mar, que le debe su blanca virgen Scyla.

Él sabe que un Dios más fuerte
con la sustancia inmortal está jugando a la muerte,
cual niño bárbaro. Él piensa
que ha de caer como rama que sobre las aguas flota,
antes de perderse, gota
de mar, en la mar inmensa.

En sueños oyó el acento de una palabra divina;
en sueños se le ha mostrado la cruda ley diamantina,
sin odio ni amor, y el frío
soplo del olvido sabe sobre un arenal de hastío.

Bajo las palmeras del oasis el agua buena
miró brotar de la arena;
y se abrevó entre las dulces gacelas, y entre los fieros
animales carniceros...

Y supo cuánto es la vida hecha de sed y dolor.
Y fue compasivo para el ciervo y el cazador,
para el ladrón y el robado,
para el pájaro azorado,
para el sanguinario azor.

Con el sabio amargo dijo: Vanidad de vanidades,
todo es negra vanidad;
y oyó otra voz que clamaba, alma de sus soledades:
sólo eres tú, luz que fulges en el corazón, verdad.

Y viendo cómo lucían
miles de blancas estrellas,
pensaba que todas ellas
en su corazón ardían.
¡Noche de amor!

Y otra noche
sintió la mala tristeza
que enturbia la pura llama,
y el corazón que bosteza,
y el histrión que declama

Y dijo: Las galerías
del alma que espera están
desiertas, mudas, vacías:
las blancas sombras se van.

Y el demonio de los sueños abrió el jardín encantado de
ayer. ¡Cuán bello era!
¡Qué hermosamente el pasado
fingía la primavera,
cuando del árbol de otoño estaba el fruto colgado,
mísero fruto podrido,
que en el hueco acibarado
guarda el gusano escondido!
¡Alma, que en vano quisiste ser más joven cada día,
arranca tu flor, la humilde flor de la melancolía!


Antonio Machado